Con el objetivo de impulsar el consumo doméstico, el gobierno de China lanzó 20 iniciativas, con foco en la mejora de servicios como las tareas de cuidados, la gastronomía, el turismo y las industrias culturales. Sucedió luego de que el crecimiento de la actividad económica se ralentizara a su nivel más débil desde fines de 2022.
La economía de la potencia asiática se desaceleró en medio de una crisis de deuda en el sector inmobiliario, un bajo consumo y un alto desempleo juvenil. En el el segundo trimestre de 2024 el producto creció 4,7% interanual, por debajo de las expectativas proyectadas en un 5%.
En ese marco, el gobernante Partido Comunista Chino (PCC) se comprometió a reactivar el gasto de los hogares. Los ejes son los siguientes: