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2 de octubre 2007 - 00:00

Cierres mixtos en Wall Street

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La Bolsa de Nueva York cerró el martes en una nota contrastada, afectada por tomas de beneficios luego de los nuevos récords del lunes: el índice Dow Jones perdió 0,29%, mientras que el Nasdaq subió 0,22%.

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El Dow Jones Industrial Average (DJIA) bajó 40,24 puntos en relación a la sesión del lunes, para terminar en 14.047,31 puntos, mientras el índice compuesto del Nasdaq ganó 6,12 puntos a 2.747,11 unidades, según cifras definitivas de cierre.

El Nasdaq continúa evolucionando a niveles que no había alcanzado desde 2001.

El índice ampliado Standard and Poors 500, finalizó por su parte casi sin cambios: -0,03% (-0,41 punto) a 1.546,63 puntos, cerca de su récord absoluto (1.553,08 puntos).

"Hubo tomas de beneficios luego de los récords alcanzados ayer y antes de la publicación de los datos muy esperados sobre el empleo el viernes, que podrían -si son malos- pesar sobre el comportamiento de la bolsa", comentó Peter Cardillo, analista de Avalon Partners.

Según el analista, la caída de 6,5% en agosto de las promesas de venta de viviendas usadas en Estados Unidos -al nivel más bajo de este índice desde su inicio en enero de 2001- "fue solamente una excusa para los inversores que querían capitalizar sus beneficios".

Sobre un año, las promesas de ventas bajaron 21,5% en agosto.

Este índice es seguido con atención en un contexto de incertidumbre sobre la resistencia del mercado inmobiliario a los problemas de las instituciones especializadas en préstamos a riesgo (subprime).

Estas cifras no tuvieron ninguna incidencia sobre el mercado, estimó sin embargo Al Goldman, analista de AG Edward, basándose en la buena performance de los valores del sector inmobiliario el martes.

Si bien estos datos no influyeron sobre los inversores, probablemente llevarán a la Reserva Federal (Fed) estadounidense a decidir una nueva reducción de su tasa directriz en su reunión de fines de octubre, como lo espera buena parte del mercado, subrayó Joel L. Naroff, analista de Naroff Economic Advisors.

Los miembros de la Fed "temen que el sector inmobiliario afecte gravemente a la economía real (...) y este tipo de noticias no puede apacigüar esos temores", señaló.

La bolsa neoyorquina fue invadida por la euforia el lunes -comienzos del cuarto trimestre- cuando los índices evolucionaron a niveles récord: el Dow Jones por ejemplo estableció un nuevo techo de cierre en 14.087,55 puntos (+1,38%), luego de alcanzar durante la sesión los 14.115,51 puntos, su récord absoluto.

El mercado obligatorio terminó en alza. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 4,529%, contra 4,557% en la noche del lunes y el de los títulos a 30 años a 4,778% contra 4,798%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.


En Japón, el principal selectivo de esta plaza, el Nikkei, cerró la jornada con una suba de 200,82 puntos, o un 1,19 por ciento, y terminó con su mejor resultado de los últimos dos meses, en los 17.046,78 enteros.

Mientras, el TOPIX, el indicador que reúne a todos los valores de la primera sección, ganó 23,90 puntos, o un 1,48 por ciento, para cerrar en las 1.639,79 unidades.

Los quince primeros minutos de la sesión bursátil marcaron ya la tendencia de la jornada y en ese tiempo el Nikkei logró auparse por encima de la barrera de los 17.000 puntos, un nivel al que no se había encontrado desde el 9 de agosto a causa de la crisis hipotecaria internacional originada en Estados Unidos.

La principal razón de fondo de estos significativos avances en los parqués de ambos lados del Pacífico son las crecientes especulaciones de que la Reserva Federal estadounidense se verá obligada a volver a bajar los tipos de interés en su próxima reunión, prevista para el 31 de octubre.

Este movimiento, según los expertos, provocaría un nuevo flujo de dinero proveniente de la primera economía del mundo y que, según sus apuestas, se dirigiría a Asia, por ser la región del mundo con un mayor ritmo de crecimiento y un mayor potencial.

A este hecho se sumó la depreciación del yen frente a las principales divisas internacionales, y muy especialmente, frente al dólar estadounidense, lo que favorece a los grandes conglomerados japoneses, volcados en el sector exterior.

Esta subida, que se suma a la cabalgada de más de 500 puntos que protagonizó el Nikkei la semana pasada, ha provocado que algunos analistas avisen sobre los riesgos de recalentamiento de la plaza.

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