El presidente Eduardo Duhalde deberá definir esta semana cómo se devolverá el 13% a jubilados y empleados públicos que ordenó el Congreso dos semanas atrás y que tendrá un costo anual que como mínimo se ubicará en $ 2.366 millones. Hoy habrá una última reunión del comité creado dentro del gobierno para discutir las diferentes propuestas. Acudirán a la Casa de Gobierno el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, representantes del Ministerio de Trabajo con la ministra Graciela Camaño al frente, representantes del Ministerio de Economía y de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
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Fuentes de la Casa Rosada anticiparon ayer que la posibilidad más firme es que prospere la idea de la cartera económica y se emita un bono especial para comenzar a pagar desde enero próximo la restitución. Pero desde el Ministerio de Trabajo mantenían hasta ayer en firme su propuesta de pagar a jubilados y pensionados a partir de octubre y al resto desde 2003 pero en LECOP. Las dos proposiciones que volverán a presentarse hoy serán: La propuesta del Ministerio de Economía: no habrá pago en efectivo ni en LECOP hasta enero de 2003. Todo el acumulado de las liquidaciones salariales, jubilaciones y asignaciones familiares que se sumaron entre setiembre del año pasado (primera reducción) y diciembre de 2002 se afrontaría con una nueva emisión de títulos BODEN a 5 años o BOCON a 10 años, cualquiera de los dos, en pesos. La propuesta del Ministerio de Trabajo: se comenzaría a liquidar el 13% a los jubilados durante los últimos tres meses del año y en efectivo. Desde esta cartera aseguran que la recaudación impositiva es lo suficientemente buena como para absorber los $ 112 millones mensuales que demanda devolver jubilaciones y las asignaciones familiares a los niveles previos a setiembre de 2001. Asimismo, el incremento de 13% a empleados públicos se haría en LECOP. Para ello no habría necesidad de imprimir más bonos sino de utilizar los casi $ 200 que ingresan mensualmente del pago de impuestos nacionales.
Así planteadas las cosas, la decisión final será política y la tendrá que tomar Duhalde, en los próximos días, dado que en la segunda ya hay que comenzar a liquidar los salarios de octubre. Seguramente pesará el hecho de que la propuesta de Graciela Camaño va a contramano de lo que demanda el FMI, que es rescatar todos los bonos.
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