26 de agosto 2002 - 00:00

Complica otra vez la política

Complica otra vez la política
«Por segundo mes consecutivo, se registra un comportamiento favorable en las principales variables monetarias y financieras, pero nuevamente el ruido político amenaza opacar este clima de calma y alienta una futura tormenta cambiaria.» Así lo advierte la Fundación Capital en su informe económico financiero semanal.

Según la entidad, durante los últimos 60 días disminuyó notoriamente la salida de depósitos de los bancos, se frenó la emisión de dinero por redescuentos, mejoró la demanda de pesos, se estabilizó el tipo de cambio y el Banco Central ganó reservas de su intervención bancaria. Pero «esa calma cambiaria se ve amenazada por el grave conflicto de poderes, la inestabilidad política en las internas partidarias del oficialismo, la restitución de 13% a empleados públicos y jubilados, y el renacimiento del clima antibancos».

Para la entidad que dirige Carlos Pérez, desde el frente macroeconómico hay varias señales de estabilidad:

• A pesar del comportamiento preocupante de los amparos, la performance en materia de depósitos del sector privado para el bimestre julio-agosto mejora sustancialmente respecto de meses anteriores. En promedio, salen alrededor de $ 1.000 millones mensuales, que representan la mitad de la pérdida de fondos de junio, cuando se fueron $ 2.200 millones, y menos de un cuarto del promedio febrero/mayo de 2002, cuando salieron $ 4.500 millones del sistema financiero.

Otro aspecto saliente de la evolución monetaria de agosto de 2002 lo constituye el mayor dinamismo en el mercado de Lebac. El stock de circulación monetaria aumenta durante agosto alrededor de $ 560 millones y alcanza los $ 2.300 millones, con una baja considerable en la tasa de interés pagada en pesos, que desciende desde un pico de 130% anual pagados a mediados de julio para situarse actualmente por debajo de 65% (a 14 días de plazo).


• Asimismo, la menor creación de dinero (emisión), junto con el tibio repunte de la demanda de dinero en pesos, continúa quitando presión desde el mercado monetario hacia el mercado cambiario. Ello le permite al Banco Central mantener un dólar estable durante el último bimestre, en torno a $ 3,6 por dólar, junto con un resultado favorable en su intervención cambiaria.

Durante julio y agosto, la autoridad monetaria ganó reservas por u$s 175 millones y u$s 406 millones, respectivamente. Si bien el pago de obligaciones con organismos de crédito sigue restando divisas, gracias al saldo positivo en los movimientos con el sector privado (compras netas a exportadores fundamentalmente), el Banco Central viene defendiendo su posición neta de reservas internacionales en torno a los u$s 9.000 millones desde mediados de julio de 2002.

• La actual dinámica del mercado cambiario también muestra una menor demanda de dólares a partir de la percepción de que se está alcanzando un techo en el valor de la divisa.

Pero a pesar de todos estos factores estabilizantes,
Fundación Capital advierte que «la aparición de una serie de ruidos en la coyuntura económica y política incrementa el riesgo de futuras tormentas cambiarias».

«Resulta sumamente inoportuno reabrir el debate sobre la apertura del 'corralito'», dice el informe, aclarando que el planteo del Banco Central «sobreestima la fuerza de la demanda de dinero y minimiza la potencial corrida cambiaria que puede provocar el exceso de saldos líquidos ante un clic negativo en las expectativas».

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