El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Con el FMI no es cuestión de arreglar, sino de cómo arreglar. No sirve comprometerse a cualquier cosa que uno no está dispuesto a hacer", sostuvo el funcionario.
Según Maia, la consolidación del superávit fiscal "se hizo porque es unanecesidad, y no porque lo haya pedido el FMI. El superávit es un mecanismo de absorción muy importante de dólares, o sea que más allá de que tener una sólida posición fiscal da confianza al país, permite incrementar las reservas y tiene un objetivo antiinflacionario".
En cuanto a la cotización del dólar, el funcionario de Economía aclaró que el país "no puede volver a los precios relativos de la década del 90. Se puede discutir un poquitito más o un poquitito menos, pero no grandes magnitudes" del tipo de cambio.
En declaraciones a radio América, Maia señaló además que las condiciones macroeconómicas de la Argentina "son inéditas, porque existe la posibilidad de lograr un crecimiento sustentable, algo no visto en décadas en el país".
"La actividad económica del segundo trimestre continúa fuerte. Y este es un dato importante, porque se temía cierta desaceleración", se entusiasmó.
Por ese motivo, resaltó que la proyección oficial de crecimiento económico "se va a dar tranquilamente, que es del 6 por ciento, pero seguramente será un poco más".
A su criterio, "hay que ir convergiendo hacia una tasa de crecimiento más normal, ya que no se puede sostener una tasa como la del segundo semestre de 2004, que apuntaba a un 10 por ciento anual. Es bueno que se vaya normalizando la situación".
Aclaró que "en todo proceso de crecimiento económico, no todos los sectores crecen. La cuestión es que ese proceso debe ser sostenido en el tiempo".
Además, dijo que como el crecimiento económico "está desparramado por distintos sectores, se empieza a desparramar también el crecimiento de la inversión".
Maia señaló también que el consumo "crece porque hay un proceso contínuo de recuperación de confianza, y eso hace que la gente se sienta un poco más rica, o con más posibilidades de compra".
"Estaría muy preocupado si el crecimiento del consumo no se viera acompañado por un crecimiento de la inversión. Pero por suerte, no solo crece el consumo, sino también la inversión. Un dato muy importante son las importaciones de bienes de capital", añadió.
El funcionario subrayó que Argentina "vive hoy un proceso de remonetización, que implica una mayor demanda de dinero y además, se demandan más pesos que dólares".