Gustavo Grobocopatel disertó ayer ante empresarios en un
almuerzo realizado en el Centro Argentino de Ingenieros.
«No somos un pool de siembra, somos peor porque damos servicios para incentivar este tipo de producción.» Irónico, así se pronunció Gustavo Grobocopatel luego de dar un discurso en el que durante casi media hora defendió la creación de «redes» para la producción agropecuaria dentro de las que se enmarcan los pooles.
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Es que luego de que Cristina de Kirchner acusara a los «movimientos especulativos» de los pooles de siembra desde Italia -mientras participaba de la reunión de la FAO hace un mes- este tipo de organización agropecuaria resurgió como el blanco de las críticas.
Grobocopatel disertó ayer en un almuerzo organizado por el Club de la Unión Nacional en el Centro Argentino de Ingenieros ante 40 empresarios, los embajadores de China e Israel, y los representantes diplomáticos de Brasil, Colombia, Estados Unidos, Rusia y Holanda.
También estaban presentes el economista Roberto Alemann y el ex director de la Sociedad Rural Argentina, Guillermo Alchouron. En ese lugar, y luego de que el sábado Diputados aprobara el polémico proyecto de retenciones móviles, los derechos de exportación no quedaron fuera de los comentarios que hacían los asistentes, y por supuesto, del propio empresario sojero.
En ese sentido, luego de degustar la telúrica elección del locro como plato principal, Grobocopatel, para responder a una pregunta, repitió: «Vengo escribiendo hace cuatro años que las retenciones perjudican a los más pequeños y débiles». Y también como en anteriores oportunidades sugirió que en vez de los derechos de exportación se debería aplicar un impuesto fijo a la tierra. Además, indicó que el proyecto, tal como se aprobó en Diputados, «desactiva las ganas de movilidad social, ya que un pequeño productor no va a querer ser grande», porque de ese modo perdería las compensaciones que recibe.
Así, un Grobocopatel que en principio se lo veía alineado con el gobierno, criticó la iniciativa del 11 de marzo. Además, también disparó en contra de las entidades que agrupan a los trabajadores agropecuarios. «Las entidades están más preocupadas por sus ideas que por defender a la gente», sostuvo. Sin embargo, explicó que tiene «muy buena relación» con el presidente de Federación Agraria, Eduardo Buzzi.
Escepticismo
En esa misma línea, y debido a las críticas desde esta entidad a los pooles de siembra, el director del grupo Los Grobo afirmó que «el problema es que muchos socios de la Federación Agraria hicieron pooles y les fue bien. El tema es que se dieron cuenta ahora».
Respecto del pago de compensaciones, este empresario que gerencia casi 150.000 hectáreas de las cuales es dueño de menos de 20%, mostró su escepticismo. «En AVEX (la avícola de Los Grobo) todavía no nos devolvieron el IVA. Hay veces que el Estado no es todo lo eficiente», ejemplificó.
El año pasado Los Grobo firmó un acuerdo con Venezuela para gerenciar 100.000 hectáreas para la siembra de soja en el país caribeño. Sin embargo, ayer Grobocopatel contó que decidieron no seguir adelante con ese proyecto porque veían que no podrían llevar a cabo en tiempo y forma ese desarrollo por deficiencia en la organización y en las instituciones venezolanas. En cambio, dijo que estaban en tratativas con Colombia para realizar un contrato similar, y que hasta el propio presidente colombiano, Alvaro Uribe, lo llevó en un avión a recorrer campos.
A continuación, las principales declaraciones de Grobocopatel:
El debate es si el sistema, tal como está, da suficientes incentivos para seguir generando valor. No importa tanto lo que digan las normas, sino que se las emplee por 10 años. El problema es el cambio permanente de las reglas de juego.
Si se aprueba la ley de arrendamiento, me imagino a los pooles de siembra utilizando miles de razones sociales.
En el campo, la mayoría de los costos está dolarizada, por lo que el tipo de cambio es neutro. Podemos ser competitivos con un dólar a $ 10 como a $ 1.
El mercado es un sistema simétrico. No puede haber un capitalismo sano sin un Estado fuerte.
Hay un proceso de concentración en la producción, no en la propiedad. La caída en el número de productores no es nuevo. Se da desde la década del 60 y 70. Pero aumentó la cantidad de proveedores de servicios al campo.
El alto precio de los commodities se va a mantener y es bueno que así sea, y no tiene que ver con la especulación financiera.
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