Confirmado: De Mendiguren dejó la UIA
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Ignacio de Mendiguren
Es que desde la otra corriente interna, el MIA, ya habían hecho saber que abandonarían la UIA si De Mendiguren reasumía la presidencia. A favor de este argumento esgrimían el hecho de que hoy el MIA representa cerca de 80% del producto bruto industrial del país.
Pero ayer en la reunión conjunta de Comité y Junta Directiva de la UIA, De Mendiguren hizo una encendida defensa de su gestión en Producción -que demandó cerca de 45 minutos-, y aseguró que «la pesificación y la devaluación son lo mejor que podía haberle pasado al país». La afirmación motivó tímidos aplausos de una minoría de la concurrencia, y el azorado silencio del resto. El «Vasco» también dejó una voluminosa carpeta a consideración de sus pares, en la que se exponían los logros de su ministerio, entre los cuales enumeró «la recuperación de sectores como el frigorífico, la pesca, la exportación de conejos a Alemania y muchos otros». De Mendiguren anunció su pedido de licencia -que no se votó: no hacía falta- hacia la mitad de su discurso, por lo que se retiró del recinto luego de terminado el mismo.
Después de él hablaron Navajas Artaza y Coll, que sorprendieron aún más: el empresario correntino aseguró que «acá hay que definirse: dado que hay una controversia tan grande, hace falta decidir si arreglamos con el Fondo o rompemos con ellos». Por su parte Coll sostuvo que «es insólito que el presidente del Banco Central sea un hombre que, todos lo sabemos, trabaja para el FMI».
Como contrapartida, Cristiano Rattazzi -presidente de Fiat Auto y a partir del 1 de julio también de Fiat Argentina- impresionó a sus colegas con su habitual franqueza. Rattazzi -que acaba de sumarse a la UIA como representante de ADEFA- expresó su indignación por la propuesta de volver al régimen de reparto en jubilaciones, y dijo que «desde el 20 de diciembre vivimos inmersos en un modelo de exclusión. Yo lo dije seis meses antes de que sucediera: el default era lo peor que podíamos hacer.» El empresario también atacó la «pesificación asimétrica», y sostuvo que era «casi inmoral decirle a los ahorristas que no tenía importancia en qué moneda tenían sus depósitos, sino en qué moneda gastaban. Esto y decirles 'vamos a estafarlos' es lo mismo. Esto es una locura, pero más locura aún es que lo proponga la propia UIA». En cambio, cerró su discurso, «la tarea de la UIA es salir a pregonar los principios para que la industria renazca en la Argentina».
• El futuro
¿Qué pasará hasta abril del año próximo? Casi con seguridad Massuh (que ayer reclamó un pronto acuerdo con el FMI) completará el mandato de De Mendiguren. A partir de esa fecha, y por el sistema de unidad y alternancia en la conducción de la UIA, le tocará el turno de conducirla al MIA. Esta corriente hoy está representada -entre otros- por los empresarios Alberto Alvarez Gaiani (alimentación), Pedro Rojas (gaseosas), Héctor Méndez (plásticos), Osvaldo Rial (provincia de Buenos Aires), Jorge Basso Dastugue (tabaco), Oscar Vignart (petroquímicos) y Jorge Fernández Prieto (constructores), además de Ratazzi. Entre estos hombres surgirá el nuevo presidente de la entidad, y no fueron pocos quienes -después de su discurso de ayer- vieron al hombre de Fiat como una alternativa atractiva para el período que viene.
¿Qué pasará con De Mendiguren? «El MIA no lo quiere ni como vocal; si insiste en volver, no tenga dudas: nos retiraremos de la UIA», coincidieron varios miembros de ese movimiento. La historia del «Vasco» en la política empresaria, entonces, parecería haber concluido. Pero haciendo honor a su ascendencia, testarudamente De Mendiguren se negaría -al menos hasta ahora- a aceptar el final de la película.



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