11 de junio 2004 - 00:00

Congelan dos juicios por pesificación en el exterior

La Argentina obtuvo ayer un pasable triunfo en el tribunal internacional del Banco Mundial, donde 30 grupos económicos demandaron al Estado por incumplimientos de contratos durante la debacle de 2002. El procurador del Tesoro, Horacio Rosatti, que ejerce la defensa del país, consiguió que los árbitros congelaran por 8 meses el litigio planteado por la empresa Enron (quebrada y protagonista de un escándalo internacional) en su calidad de accionista de una transportadora de gas. Algo similar sucedió con la demanda de Aguas Argentinas, aunque en el marco de un acuerdo con la empresa. Podrían ser señales positivas para que estos pleitos se resuelvan con negociaciones locales. Todos juntos suman una demanda equivalente a un Presupuesto anual completo del Estado: u$s 17.000 millones.

El acoso de demandas que soporta el Estado argentino en el tribunal de resolución de controversias del Banco Mundial (CIADI) es fácil de ponderar en su costo: se trata de 30 pleitos, en los que se reclama al país por más de 17.000 millones de dólares. Es decir, una suma equivalente a un presupuesto completo del Tesoro nacional.

Sin embargo, ayer pareció aparecer un alivio para este arrinconamiento. La Procuración del Tesoro consiguió, en una audiencia celebrada en Washington, que se suspenda por 8 meses el litigio que enfrenta al Estado con la empresa Enron. El tribunal arbitral que preside el chileno Francisco Orrego Vicuña tomó esa resolución, por la cual ninguna de las partes puede aportar nuevas pruebas o tomar cualquier otra iniciativa.

Para el procurador Horacio Rosatti se trató de una victoria importante porque abre lugar a que en estos 8 meses se intente una vía local de resolución del conflicto. En el caso de Enron, la empresa demanda -en su calidad de accionista de Transportadora de Gas del Sur-por dos cuestiones. Por un lado, la aplicación del impuesto a los Sellos en las provincias patagónicas. Por otro, las derivaciones de la Ley de Emergencia de 2002, entre ellas la pesificación de las tarifas y otras modificaciones contractuales de carácter unilateral.

Este congelamiento facilitaría que los pleitos se resuelvanen los tribunales donde se discutieron hasta ahora (en el caso del impuesto a los Sellos) y en la Comisión de Renegociación de Contratos, sede del tira y afloja del gobierno con las empresas afectadas por la Ley de Emergencia.

• Peculiaridad

El caso Enron tiene una peculiaridad respecto de los demás en los que está involucradoel Estado argentino: se tratade una demandante quebrada, que además fue el centro de todas las miradas por un escándalo de corrupción de escala global. La pericia de Rosatti y sus colaboradores estuvo en demostrar cómo las pretensiones argentinas de esa compañía estaban sutilmente ligadas con las prácticas que se le reprocharon en los Estados Unidos.

Sin embargo, esta misma semana (el lunes pasado) otro tribunal del CIADI suspendió también hasta el 31 de diciembre la demanda de Aguas Argentinas contra el Estado, tal como adelantó Ambito Financiero. Es cierto, la empresa tiene por lo menos inicialado un acuerdo con el gobierno en el marco del cual se produjo también esta distensión.

Más allá de las especificidades de cada caso,
no habría que descartar de plano que exista una tendencia a facilitar que los pleitos se resuelvan por la vía de las instituciones locales. Es que la crisis argentina produjo un fenómeno desconocido hasta ahora, que es una avalancha de arbitrajes en el CIADI, donde rige un sistema peculiar de resolución de conflictos, en el que los fallos no acumulan jurisprudencia ni el criterio de un tribunal obliga a los otros aún cuando se trate del mismo tema de discusión.

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