Caída, por cerca de una hora, del sistema informático, le colocó una de las notas distintas al día. Las otras, mucho más generosas con los operadores, trajeron consigo un rebote muy notorio de los precios. Con ello, cierta expansión -no tan notoria- en el volumen. Y, de última, viendo el nivel alcanzado por el índice, retornó el deseo más acariciado en el ambiente: que se pueda generar el asalto a la cima de los «2000» puntos. Casi increíble todo lo que vino sucediendo,en tres días, y detrás de un arranque que le había dado violento empellón bajista al Merval, inclusive haciéndolo decaer hasta el sótano de los 1.890 puntos. Ayer, siempre ligado todo a indicadores del Norte, se vio repuntar al Dow y con réplicas fuertes en la región. El Bovespa venía atrapando 2,3 por ciento al cierre de Buenos Aires, quedando al recinto local decir la palabra última y más austral. Y lo hizo dando un alarido que rozó 3 por ciento de aumento, con mínimo en 1.908, el máximo en los 1.961 puntos y que también sirvió para el cierre. Desde no tan lejos, se llegaba a percibir esa cumbre de los «2000»... y falta un mes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El petróleo se asoció al día, las subas en el mismo hicieron de Tenaris nuevamente estrella principal. Con 2,9% de aumento dotó al Merval de gran fuerza, con Grupo Galicia sosteniendo el ritmo similar y otro 3%. Por encima de todas, Telecom, plaza con 6 por ciento de aumento y a raíz -seguramente- de sugestivas ponderaciones analíticas difundidas. La plaza puesta de rodillas durante el lunes, donde todo resultaba desconcierto y caídas, ayer saltaba más que Michael Jordan debajo del aro. Y así entraron, uno tras otro, varios «triples» increíbles.
El total negociado rozó los 70 millones de pesos, no tanto esfuerzo para tanto fuego: indicación de oferta que se borró a lo largo del día. Casi ideal el escenario, para rematar el mes en la jornada de hoy. Y la Bolsa, embriagada.
Dejá tu comentario