23 de septiembre 2005 - 00:00

Crece la economía pero por populismo no baja pobreza

«Un dólar alto no significa salarios bajos.» La frase, de hace dos meses, pertenece a Roberto Lavagna y está en línea con todo el pensamiento oficial. Los números del primer semestre del año difundidos ayer muestran todo lo contrario. La pobreza (quienes no acceden a una canasta básica) aún afecta a 9 millones de personas, de las cuales 3,1 millones son indigentes (directamente no pueden cubrir necesidades alimentarias). El porcentaje bajó de 40,2% del segundo semestre de 2004 al informado ayer de 38,5%. Es muy poco teniendo en cuenta que la economía estuvo creciendo a casi 10%. ¿Qué pasa? Simplemente que, por sostener el dólar alto, hubo más inflación. Y como la historia económica argentina tiene muestras de sobra, la suba de precios siempre afecta más a las personas de menores ingresos. Además, influyen los vicios ya clásicos, como aumentos salariales por decreto, altas indemnizaciones, juicios laborales que, en conjunto, conspiran contra la única manera de reducir estos indicadores: la generación de puestos de trabajo. Pero el populismo manda y lamentablemente, si no se da un giro tras las elecciones de octubre, se mantendrán altos. Si creciendo a 10% sólo bajó dos puntos la pobreza, ¿qué pasará en 2006, cuando la economía crezca 4%? En este contexto el país demorará demasiado en alcanzar por lo menos 26,7% de pobreza que existía en el '99. Preocupante, sin dudas.

El nivel de pobreza descendió a 38,5% de la población, afectando aún a cerca de 9 millonesde personas. Si se contemplan los Planes Jefas y Jefes, la pobreza se eleva a 39,4%.
El nivel de pobreza descendió a 38,5% de la población, afectando aún a cerca de 9 millones de personas. Si se contemplan los Planes Jefas y Jefes, la pobreza se eleva a 39,4%.
El nivel de pobreza bajó a 38,5% (-1,7 punto porcentual) en el primer semestre del año, y la indigencia a 13,6% de la población (-1,4 punto).

El relevamiento del INDEC arrojó que en la actualidad aún hay 8.957.000 personas pobres, es decir que no tienen ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades alimentarias y de otros consumos. La mejora en el nivel de pobreza significó que unas 441.000 personas dejaron de ser pobres en el primer semestre del año con relación al segundo semestre de 2004. Respecto al nivel de un año atrás, la caída de la pobreza benefició a 1.365.000 personas (-5,8 puntos porcentuales).

Ahora bien, si se incluye a los beneficiarios de Planes Jefas y Jefes el porcentaje de población pobre asciende a 39,4%,
lo que equivale a 0,9 punto más.

Por el lado de la indigencia, el sondeo del INDEC dio que 3.168.000 personas todavía se encuentran en esa categoría, o sea que su nivel de ingresos no le cubre el costo de la canasta básica alimentaria. La caída en el nivel de indigencia en el primer semestre de 2005 implicó que 347.000 personas pasaran a ser pobres (frente al primer semestre de 2004, cuando la mejora fue para 792.000 personas).

Al considerar el impacto de los Planes Jefes, el nivel de indigencia se eleva a 15,9%
, o sea, 2,3 puntos porcentuales más.

Los aglomerados urbanos con mayor nivel de pobreza son Gran Resistencia con 60,3%, Jujuy-Palpalá con 58,2% y Concordia con 58%. En el caso de Buenos Aires, mientras la Capital Federal presenta 13,8% de pobres, los partidos del conurbano tienen 45,1%.

En cuanto a dónde se ubican los mayores bolsones de indigencia se destacan Concordia con 28,9% y Gran Resistencia con 27%.

Los datos conocidos ayer del INDEC arrojan dos elementos interesantes.

Por un lado, el ritmo de caída de la pobreza se ha reducido casi a la mitad. Entre el primer semestre y el segundo de 2004 la baja de la pobreza benefició a casi 10% de la población de menores ingresos, mientras que en el primer semestre de 2005 la tasa no llegó a 5%.

La política asistencial del gobierno no parece muy efectiva, ya que aproximadamente 30% del gasto destinado a este tema va a hogares no pobres.

Dejá tu comentario

Te puede interesar