En todos estos momentos, el Presidente y su ministro de Planificación hablaron de la necesidad de diseñar actos de presentaciones y de lanzamientos multitudinarios de todos los planes de obra pública posibles, tanto en lo que queda de 2003 como en el próximo año. La idea en la que coinciden Kirchner y De Vido es que si por lo menos una vez por semana se lanzan obras se despejará cualquier visión de desconfianza ante la realidad de la existencia del plan de infraestructura.