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26 de mayo 2020 - 00:00

Gobierno acepta que medidas tuvieron resultado dispar

Un universo heterogéneo se despliega por todo el país. Si bien hay sectores que se encuentran produciendo, otros, en cambio, no pueden hacerlo. Preocupa lo que ocurra con el empleo.

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Friki.net

A pesar de la antinomia falsa que constituyen salud y economía, la mirada del Gobierno argentino se mantiene atenta al devenir socioeconómico que plantea la cuarentena. Estima una caída del 6,5% en la actividad y diversas consultoras hablan de cifras más altas aún, como es el caso del Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), que prevé una disminución del 10,5%. El promedio de los economistas, reflejado por la encuesta del BCRA, pronostica 7% de disminución en producto. En lo inmediato, la actividad económica cayó 20,7% en abril (contra igual mes del año pasado) según la consultora Econométrica.

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“Esta crisis será más importante que la de 2001”, coincide más de un economista, porque la diferencia es que se ha dado de manera simultánea, un shock de oferta y de demanda. “No se puede producir y a su vez la gente no puede consumir”, circunstancias que son inéditas.

El Gobierno es consciente de esta situación y por esta razón desplegó una serie de medidas cuya efectividad es dispar. “El propósito de esta batería de auxilios, tanto a empresas como a particulares, es cuidar el patrimonio y el conocimiento que tiene el tejido empresarial argentino con la intención de que cuando acabe la pandemia, se pueda retomar la recuperación económica”, explican en la Casa Rosada.

“En mayo se registraría la parte más dura de la recesión y en junio-julio debería comenzar una recuperación paulatina”, afirman en las áreas económicas oficiales. Estos datos se basan en que ya hay numerosas actividades que están volviendo a funcionar.

“Todo indica que los 40 días comprendidos entre el 20 de marzo y fines de abril fueron el piso de la actividad económica y que en mayo gradualmente la producción se está reactivando”, señala un informe del Ministerio de Producción. “Durante las primeras dos semanas de cuarentena el 43% de los asalariados formales del sector privado estuvo potencialmente habilitado para circular… Con el correr de las semanas y a medida que se autorizaron más actividades, actualmente el 66% del empleo formal se encuentra habilitado para trabajar en las empresas”, explica Producción.

Retrocede el consumo

Sin embargo, la recuperación de la actividad enfrentará un consumo debilitado. Al respecto, “en mayo el 87,7% de las familias quedó debiendo algo”, según un informe de CERX.

Las deudas afectan a 12 millones de hogares. Lo que más se acumuló en mayo en deudas no bancarias fueron los impuestos seguidos por servicios públicos y las deudas con familiares y amigos. En promedio, cada familia adeudaba en total (deuda bancaria y no bancaria) en mayo más $150.000, pero este monto no incluye los costos asociados a moras y retrasos que fueron en incremento con los días de la cuarentena y podrían incrementar los pasivos en más de 50% (unos $225.000).

“Un dato curioso, muchas familias están utilizando los créditos a tasa cero para cancelar deudas de tarjetas”, comenta la economista Victoria Giarrizzo, directora de CERX. En épocas normales se estimaba que la reducción de los gastos de la familia (por pérdida de empleo u otros imprevistos) podía llevar unos 6 meses, pero los estudios muestran que ahora ese recorte se realiza de manera mucho más rápida. Sectores que se verán afectados por ajustes del presupuesto familiar son: servicio doméstico, vestimenta, calzado, mueblerías, restaurantes, entre otros.

La cuarentena también generó nuevos hábitos. Así, gente que no sale a trabajar aprovecha para hacer refacciones en el hogar. Esta situación está provocando de manera paradójica, un aumento en la demanda de materiales de construcción, como sanitarios y pinturas, al menos en distintas zonas del conurbano.

Estudios privados dan cuenta de una disminución del consumo no menor al 5% o 6% a lo largo del año. Se estima que se podrían perder unos 3 millones de puestos de trabajo, según un trabajo de Ecolatina.

Este escenario llevará a que la recuperación económica sea más lenta, según los economistas. A lo que se suma que habrá cambios de hábitos en el consumo. Por ejemplo, las compañías aéreas internacionales estiman que demandará entre 3 a 5 años volver a la normalidad previa a la pandemia. Esto significa menor ocupación hotelera, menor actividad turística. Otro sector que se verá afectado serán los viajes corporativos y las convenciones, con los servicios vinculados, catering, traslados, equipos audiovisuales, folletería, etc.

Auxilio estatal

El Gobierno concentró su ayuda en dos ejes fundamentales: proteger a los sectores vulnerables y brindar ayuda a las empresas evitando que despidan personal. El Estado ya asistió con el pago de una parte del salario a 1,7 millones de trabajadores y se espera abonar a unos 2 millones de trabajadores por los sueldos correspondientes a mayo.

Sin embargo, se demoró en implementar una ayuda a los cuentapropistas y los trabajadores informales que, en algunos casos, recién ahora se harán de los $10.000 (la canasta básica alimentaria lega a casi $18.000). La titular de la ANSES, Fernanda Raverta, señaló en declaraciones periodísticas que “vamos por la mitad del primer pago que ya cobraron 4.733.000 personas” de un cobertura a más de 8 millones de personas.

En el Ministerio de Producción sostienen que “constantemente monitorean la situación” pero aclaran que no están en estudio nuevas herramientas para auxiliar a los distintos sectores. Por el momento, se continuará con las medidas ya anunciadas.

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