«Esperamos recibir muy malas noticias en nuestro sector en los próximos 18 meses», admitió ayer Ron Oswald, secretario general de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hotelería, Tabaco y Afines (UITA). La organización aún no tiene números exactos sobre el efecto que ocasionará la crisis mundial, pero maneja datos que apuntan a la pérdida de al menos 15 millones de puestos de trabajo durante los próximos meses.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Oswald se encuentra en Buenos Aires participando de un encuentro internacional sindical -que se realiza entre ayer y hoy en la sede porteña de UATRE-, en el cual prepara la posición que llevará el sector a la reunión anual de la OIT del año próximo. En principio, la propuesta apunta a pedir más controles del Estado, especialmente sobre las empresas multinacionales vinculadas con la producciónde alimentos.
El representante argentino en la UITA es Gerónimo «Momo» Venegas, titular de UATRE, que aprovechó la conferencia de prensa de ayer para pedir a la administración de Cristina de Kirchner que «garantice los puestos de trabajo» dentro del sector. En principio, el dirigente ligado a las 62 Organizaciones asegura que hasta el momento no se verifican despidos ni suspensiones entre los registrados en UATRE.
Hambre
Pero el panorama a nivel mundial no es alentador. «Antes de la crisis actual ya existía una en el sector de los alimentos. Hay 850 millones de personas en el mundo con hambre, pero al parecer eso no mereció llamarse ' crisis'», señaló Oswald, quien luego citó los últimos datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre una futura pérdida de empleos a razón de 20 millones de puestos de trabajo. El agro y la producción de alimentos representan en forma directa e indirecta 75% y 85% del total de empleos mundiales. «Hoy es muy difícil diferenciarentre lo que se denomina la economía financiera y la 'real'», señaló Oswald.
Desde la UITA -que agrupa a unas 365 organizaciones de 127 países- apuntan el grueso de las críticas sobre la acción de las empresas multinacionales y los fondos especuladores que ejercieron fuerte influencia en la suba de los precios de los alimentos durante los últimos años. «Los Estados deben aumentar el control sobre las multinacionales del sector alimentario», señaló Sue Langley, coordinadora de la UITA.
«Un aumento de 31% en un día sobre el precio del arroz o de 27% en el trigo sólo se explican por la especulación de empresas que apuestan a futuros de alimentos», afirmó Oswald. Actualmente, según cálculos de la UITA, los trabajadores de países avanzados invierten 13% de sus salarios en alimentos, mientras que en Africa esa relación se eleva a 80%. Más allá del advenimiento de una recesión mundial, se especula que durante los próximos años la población de los llamados países emergentes consumirá más alimentos y se generará una fuerte sobredemanda a nivel mundial, la cual ejercerá presión sobre los precios.
Se calcula que entre 2005 y 2020 los países emergentes experimentarán un aumento del consumo de al menos 98,3% en carne vacuna; entre 85,7% y 87,9% en carne de pollo; 88,5% en leche; 88,9 en trigo; 94,5% en maíz; entre 95,3% y 97,4% en soja; 71% en girasol; 98,8% en frutas de pepita y 84,2% en frutas cítricas, según un estudio de la Fundación Producir Conservando.
Dejá tu comentario