Cupones Bursátiles
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De lo último, la posibilidad de que el Banco Provincia se abriera en su capital -yendo a cotizar a Bolsa- fue desestimada por quien es su actual titular: aunque cabe preguntarse si la envergadura de la entidad, así como lo frondoso de su pasado -y sus cuentas- no merecen un tratamiento a fondo por organismos legislativos de la Nación. Da mucho para pensar que no se tome por el camino idóneo de «socializar» una parte del capital, sin perder el control, para tratar de capitalizar entidades oficiales que -por otros senderos deberán esperar bastante, según parece. Claro, el hecho de tener socios de la minoría partidos en mucha cantidad de acciones, implica poner los balances a la luz pública. Y, más que eso, asumir que serán rigurosamente analizados por entidades, o personas interesadas, que dispongan de esas acciones. Pero, siempre estamos en el blanco y negro absoluto. O se mantienen sociedades enteramente en el campo oficial, siendo cotos privados de los gobiernos de turno, o «se las lanza» del acantilado» (como diría el secretario del Tesoro, un amigo) y se las liquida sin miramientos a cualquier postor. La unión de lo estatal y lo privado, para que le sirva de control uno al otro, no a lo que gusta a nuestros políticos. Prefieren lo otro, que nos deja sin nada de cualquiera de las dos formas: o porque lo hunden de tanto mal administrarlo, o endeudándolo, o porque juntan un dinero de su venta y el bien nunca más pertenecerá a los activos de la Nación. Hemos conseguido este «bello páramo», donde Argentina todavía puede decir que posee territorios que lo hacen país: pero lo allí construido, o plantado, está en manos foráneas...
Lo cierto es que esa intención quiere ser conjurada, para el Provincia, pero se han ido quedando por el camino otras posibilidades de negociación -los famosos CEDROS, bloqueados- y vemos, también, que los CEDEAR han ido a vía muerta, después que les cerraron su flanco «convertible».
El sistema bursátil, que tan bien se ha comportado en los prolongados tiempos de crisis, de ausencia financiera, que ha respondido a todos sus compromisos y que ha conseguido la supervivencia de sus profesionales: puede entrar en una encrucijada difícil, si es que se va pelando el campo donde se busca el sustento. La falta de especies para transar, ante un sector de acciones que ha quedado solamente como un símbolo, pero sin mucho sentido práctico-económico, ha visto -de paso- que otra de sus naves punteras y de gran calado dio la sorpresa desagradable. SIDERCA, su canje, un asunto para cupones solos...



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