9 de junio 2004 - 00:00

Cupones bursátiles

... Hagamos un poco de memoria, como para tener sentido de la ubicación del Merval actualmente. Lo peor de estos años estuvo en los 202 puntos de noviembre de 2001. Lo mejor, hace poco, en los 1.201 puntos de marzo de 2004. Un promedio lineal nos daría alrededor de la marca de los 700 puntos. El indicador se situó en 930 puntos, hasta la semana anterior, con lo cual está columpiando a medio camino entre el promedio de estos años y el máximo alcanzado en su trayecto. La resultante es bien positiva, aunque haya que considerar que se bajó de los máximos, después de partir en esa tendencia siempre alcista que arrancó con los 525 puntos de finales de 2002. El problema es que ahora se viene de mayor a menor, después de un primer trimestre que siguió sumando puntos y que se detuvo a partir de abril. Existieron dos peldaños muy altos para descenderlos, como el que rebajó el mercado de 1.201 puntos de marzo, a solamente 1.077 puntos de abril. Y desde ese punto, pasando como rayo por la simbólica resistencia de los 1.000 puntos, se decayó en mayo a no más de 952 de marca. Matizando con preocupantes perforaciones de otra centena y con la plaza paseando más cerca de los 800 puntos, por pasajes. En una tónica groseramente observada, casi como para decir que la plaza fue cayendo de a unos cien puntos mensuales -como promedio-y se viene de esos casi 12% que se carcomieron en mayo. La etapa de suba más rotunda se produjo en setiembre de 2003: de 713 a 827, con aumento de 16% en el mes. Pero la etapa bajista más acentuada es la del mayo terminado y con 11,6% apuntado. Esto potencia esa visión del recorrido de mayor a menor, como una secuencia que no solamente persistió en el segundo trimestre, sino que aceleró la degradación del Merval.



No existe el incentivo para atraer demanda, que es el de subirse a la tendencia positiva. Puede que sirva todavía para que las carteras que vienen de lejos, todavía con buena « gordura» en sus utilidades, resulten el foco de resistencia para atravesar el valle. Todos aquellos que ingresaron en 2004 están perdiendo, en un índice líder ponderado, y los de finales de marzo precisan de casi 300 puntos, nada más que para reencontrarse, con lo invertido hace más de dos meses. Entre el abril con caída de más de 10% y el mayo perdiendo 11%, se formó un durísimo dueto de meses aniquilando posiciones. Y los que arriesgaron a comprar en las peores bajas poseen los reflejos alertas para tomar utilidad en cuanto el mercado se reacomoda parcialmente. Queda así el pequeño caudal del « trading» que sostiene la antorcha, pero con una demanda muy diezmada. Y con diversas líneas operativas que conjugan distinta problemática, así como asumen distintos niveles de pérdidas. No parece sencillo volver a «armar al mercado», que se muestra naturalmente anárquico y sensible al día por día.


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