En medio de reyertas, acusaciones mutuas, problemas que esperan eternamente por una solución, el país sigue viviendo uno de sus inconvenientes económicos mayores: la falta de lubricación en que se desenvuelven los canales de crédito. Sin hacer ruido, como debe ser, una entidad denominada Caja de Valores, y conocida vastamente por sus funciones dentro del sistema bursátil -con titularidad compartida por la Bolsa de Comercio y el Mercado de Valores-, acaba de difundir un emprendimiento que merece la máxima atención. Para determinar de modo directo el objeto de quien se ha denominado como Garantía de Valores (SGR), de ella resultará la posibilidad concreta de otorgar $ 120 millones en avales para financiar a las pymes. Esto será el inicio, prevista la cifra para su primer año de vida, que irá a fomentar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, al tiempo que generará nuevas líneas de negocios dentro de la estructura del mercado de capitales. El designado presidente de la nueva entidad, Juan Carlos Falabella, enumeró una extensa gama de servicios por prestarse y que van desde la creación de fondos fiduciarios hasta el aval para negociación de cheques de pago diferido. En la actualidad, la sociedad de garantía recíproca de la Caja de Valores enlista a 126 partícipes, que representan a agentes y sociedades bursátiles de todo el país. Además, a pequeñas y medianas empresas -de rubros varios-, más la presencia de un socio protector. El Consejo de Administración de Garantía de Valores (SGR) está constituido por Juan Carlos Falabella -presidentey Luis Corsiglia y Daniel Marra, como consejeros. • Este tipo de sociedad, las SGR, tiene por objeto facilitar el acceso al crédito de las pymes y otorga para ello la garantía para el cumplimiento de sus obligaciones. Punto crucial que suele trabar todo acceso al flujo de capital, si no se trata de empresas de cierta envergadura. Estará conformado por dos tipos de socios, los titulares de pequeñas y medianas empresas -que posean, como mínimo, 50% del capital social de la firma-y el otro 50% se integra con « socios protectores»: resultan los partícipes de esta franja personas físicas, o jurídicas, públicas o privadas, nacionales o extranjeras, que realicen aportes de capital social y al fondo de riesgo de la SGR. La sociedad administra ese «fondo de riesgo», que tiene la función de dar cobertura a la garantía de los «socios partícipes». El propio aval de la nueva sociedad es que resulta un emprendimiento de otra muy acreditada -Caja de Valores-y que en estos tiempos mantiene en custodia títulos valores por un monto de más de 121.000 millones. Una idea, que dejó de ser proyecto, que ingresa con una nueva temática al mercado de capitales y aborda la franja más problemática para acceder al crédito, como resultan las PYMES. Vale informarlo. Y que se difunda.
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