ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de febrero 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Allí se dejó establecido un pago de dividendo en efectivo por $ 6 millones, y al que se agregó un reparto en acciones, por otros $ 15 millones. Metálico para el bolsillo, acciones para aumentar la tenencia y que adquirirán su verdadera altura una vez que la sociedad prosiga el rumbo encarado.

Siempre se han presentado polémicas respecto del concepto del «dividendo». Y suele darse por sentado que el único merecedor del rótulo es el que se dispersa en efectivo. Pero la Bolsa tiene razones que la teoría bursátil y contable desconocen: como que muchas veces los inversores comunes han preferido recibir el pago en acciones, de empresas que poseen un buen pasar y un perfil creciente. Si la tendencia del mercado es favorable, el camino que se suele producir es que la empresa realiza el pago, la acción produce un corte y una nueva paridad que tiene un aparente efecto neutro (esto es, se tienen más acciones, a un precio inferior y la cuenta global no varía para el poseedor) pero, con una contracara. Si la empresa responde bien al nuevo capital, las acciones comienzan a recuperarse desde la nueva paridad, y si el mercado es fértil, en poco tiempo podrían retornar al precio anterior al corte: que es donde se obtiene un beneficio de mercado, muy superior al efectivo. Y sin contar la incidencia psicológica de ver como «barato» a un papel que antes del pago estaba en otro nivel. Es sólo una ilusión, porque nada ha variado, pero que posee efectos prácticos muchas veces comprobados. Se han visto muchos casos de acciones que han digerido la nueva paridad en tiempos increíbles. En el caso de




Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias