ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

23 de marzo 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
Por adentro, promesa de regularizar la situación del INDEC en la que nadie cree sinceramente -en pasillos y oficinas- pero a la que se pliegan, en fingir, todos aquellos que temen las iras gubernamentales. Y los que estaban deseando encontrar la «noticia buena», como para reacomodar un poco a los percudidos bonos, también se subieron a la ilusión. Por fuera, un titular de la Fed que deja vagos conceptos (parece ser la política de Bernanke), pero a los que decidieron asirse de cualquier forma los que venían magullados con los índices bursátiles de todas las regiones. En realidad, este hombre no subió la tasa -hecho casi inimaginable, descontadoy dejó picando alguna posibilidad futura de bajarla. Mencionó que existen ciertas turbulencias en la economía, pero que podrían subsanarse. Nada sólido, nada concreto, nada que pudiera tomarse como un diagnóstico consistente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Sin embargo, tanta la desesperación imperante, en todos los mercados donde las ruedas hasta las 15 eran poco menos que un velatorio -el miércolesen el lapso que restaba se pusieron al día llevando posiciones. Y hasta el más tímido y el más inestable, fue capaz de alzarse con 2% holgado de rendimiento. Si se persiste en montar tal tipo de recuperaciones, y se las quiere hacer todavía más notorias, es posible que estén asfaltando el camino a una segunda recaída, siguiendo a los dos primeros martes duros. No se puede establecer en qué punto exacto, pero todo el enorme desorden creado por aquellas correcciones no puede ser disciplinado por algunas simples razones, que ni siquiera están explicitadas: sino inducidas a interpretaciones que van más allá de lo dicho.  


Sería una lástima que otra vez la tendencia general reciba otro soberano sopapo (en la jerga doméstica de antaño la bofetada era demasiado suave, el sopapo representa al acto de hacerle sonar la cara a un tipo). A todo esto, la oferta espera paciente que las cotizaciones vuelvan a alcanzar punto de cocción ideal: como para salir a servirse del plato (¿cuántas posiciones se habrán armado, tomando a los precios más bajos de las caídas graves?) y es el «comodín» que puede aparecer en cualquier instante para formar juego. En la semana se advirtió que la demanda pudo hacer lo suyo y zurcir ciertos entramados, a lomos de esas novedades que fueron potenciadas. Lo del INDEC, casi es un chiste mejor que los de Manez Marzano en nuestra Contratapa. Aquello de Bernanke y la Fed, es para hambrientos y sedientos que lo quieran como paliativo. En el fondo del mercado nada puede estar en paz y en orden, sino bullendo e hirviendo. (No se cayeron por poco, se cayeron por mucho.)

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias