25 de abril 2001 - 00:00

Curioso: ONU propone suspender pago de deuda en caso de crisis

Las Naciones Unidas (ONU) propuso ayer que los países con crisis financieras graves suspendan temporalmente sus pagos a los acreedores en un esquema que no sería el de «default», sino que durante ese lapso los organismos financieros internacionales, los acreedores privados y los gobiernos negociarían un esquema de reprogramación de la deuda. La idea fue presentada ayer en todo el mundo a partir del Informe sobre el Comercio y el Desarrollo 2001 que todos los años prepara la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) que dirige el brasileño Rubens Ricupero. Sin embargo, la Argentina no podría ingresar en el nuevo esquema de solución de países en crisis financieras, ya que esa oportunidad ya está perdida luego de haber accedido al blindaje a fines de 2000.

En general, este año el informe resultó muy crítico sobre la situación de la Argentina, a la que se calificó de país extremadamente cerrado en medio de un mundo necesariamente globalizado; a la vez que criticó indirectamente la idea de abrir la convertibilidad al euro, ya que la recomendación general del informe es trabajar bajo regiones con moneda de influencia entre en dólar (a la que estaría vinculada la Argentina), el yen y el euro.

Concretamente, el trabajo de la UNCTAD propone «la suspensión temporal de los pagos y la imposición de límites a los préstamos en situaciones de crisis, como una manera de hacer participar a los acreedores en la solución de las crisis». Este tipo de acuerdos sería voluntario entre los gobiernos, los organismos financieros internacionales y los acreedores, y se basaría en una superación del esquema que en su momento el FMI utilizó para el caso de Corea durante la crisis del sudeste asiático. Esto implica que durante dos o tres meses, el organismo financiero y los acreedores aplicarían una estrategia de «stand still», que significaría no hacer nada en ese tiempo ni calificar a la situación como «default», hasta tanto no se estudie la forma de reprogramar los pagos de ese país. Lógicamente, en ese lapso tampoco ese Estado podría acceder a nuevas líneas de crédito.
función.

El esquema de aplicación de la propuesta se basaría en cuatro pasos:

1- Modificación del Convenio Consultivo del FMI para proporcionar a los miembros que decreten una suspensión temporal unilateral de los pagos cierta protección contra el riesgo de ser demandados por los acreedores.

2- Establecer una instancia independiente que autorice esas suspensiones temporales, ya que el FMI no puede ejercer esa

3- Limitar el acceso a los recursos del FMI para la gestión de la crisis.

4- Revaluar la situación general de los recursos del FMI que ha quedado muy a la zaga del crecimiento de la economía mundial.

Además, y mencionando específicamente los casos de la Argentina y Turquía, el informe critica al FMI por no concentrarse en las recomendaciones de «los objetivos macroeconómicos básicos» de los países que reciben ayuda financiera desde el organismo internacional y por «persistir en la práctica de incorporar amplias recomendaciones de política» a cambio de los préstamos. Según esta visión, que para la tendencia de la UNCTAD es casi revolucionaria, el FMI no debería demandar decisiones concretas dentro de los países ni recomendar políticas generales de ajustes.

Sobre la situación puntual de la Argentina, la UNCTAD advierte que quedaría fuera de este tipo de ayuda, ya que para este país ya se habría implementado un sistema de rescate a partir de la creación del blindaje financiero. Siguiendo este esquema, la Argentina únicamente debería esperar poder cumplir con los compromisos pautados en el momento de negociar esa ayuda financiera.

Problema argentino

Según José María Fanelli, que presentó ayer el informe en Buenos Aires, el problema de la Argentina sería «su falta de apertura comercial». Según el economista, «la Argentina es un país extraño: tiene una gran ventaja comparativa, pero en el momento y el lugar equivocados», al explicar que el país tiene un gran potencial como agroexportador, pero en un contexto en que la mayoría de los mercados pone trabas a la entrada de productos agrícolas. Esto explica, según el economista argentino, que «la Argentina sea uno de los países más cerrados del planeta».

Así, Fanelli, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicet) y del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), señaló cuál es el principal problema que enfrenta el país dentro de la «nueva arquitectura financiera internacional», el tema sobre el que se centró este año el informe de la UNCTAD. Para Fanelli, «la Argentina tiene poco comercio, porque nadie quiere comprar lo que vende. Cuando se ve un país con el nivel de desarrollo que tiene la Argentina, se infiere que debería tener un nivel de apertura de 30 o 35 por ciento. Pero la realidad es que el nivel de apertura de la Argentina no llega a 20 por ciento».

Otro revés para la Argentina dentro del informe que presentó ayer la UNCTAD es el eventual rechazo a la propuesta de impulsar una canasta de monedas abriendo la convertibilidad al euro. Según el trabajo presentado ayer, deberían comenzar a trabajarse «zonas de objetivos monetarios» para las tres principales monedas de reserva (dólar, euro y yen), con un compromiso por parte de los países de defenderlas mediante una intervención coordinada y una acción de política macroeconómica. Bajo este esquema, sería desaconsejable, según los criterios de la UNCTAD, combinar los tres esquemas, sino que la idea sería concentrase en zonas de influencia con una moneda de respaldo única, que para el caso de la Argentina sería el dólar.

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