Curioso: ONU propone suspender pago de deuda en caso de crisis
-
Reservas: el BCRA compró dólares, pero el alza se explicó casi en su totalidad por el oro
-
Bessent prevé una caída del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente
función.
3- Limitar el acceso a los recursos del FMI para la gestión de la crisis.
4- Revaluar la situación general de los recursos del FMI que ha quedado muy a la zaga del crecimiento de la economía mundial.
Además, y mencionando específicamente los casos de la Argentina y Turquía, el informe critica al FMI por no concentrarse en las recomendaciones de «los objetivos macroeconómicos básicos» de los países que reciben ayuda financiera desde el organismo internacional y por «persistir en la práctica de incorporar amplias recomendaciones de política» a cambio de los préstamos. Según esta visión, que para la tendencia de la UNCTAD es casi revolucionaria, el FMI no debería demandar decisiones concretas dentro de los países ni recomendar políticas generales de ajustes.
Sobre la situación puntual de la Argentina, la UNCTAD advierte que quedaría fuera de este tipo de ayuda, ya que para este país ya se habría implementado un sistema de rescate a partir de la creación del blindaje financiero. Siguiendo este esquema, la Argentina únicamente debería esperar poder cumplir con los compromisos pautados en el momento de negociar esa ayuda financiera.
Problema argentino
Según José María Fanelli, que presentó ayer el informe en Buenos Aires, el problema de la Argentina sería «su falta de apertura comercial». Según el economista, «la Argentina es un país extraño: tiene una gran ventaja comparativa, pero en el momento y el lugar equivocados», al explicar que el país tiene un gran potencial como agroexportador, pero en un contexto en que la mayoría de los mercados pone trabas a la entrada de productos agrícolas. Esto explica, según el economista argentino, que «la Argentina sea uno de los países más cerrados del planeta».
Así, Fanelli, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicet) y del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), señaló cuál es el principal problema que enfrenta el país dentro de la «nueva arquitectura financiera internacional», el tema sobre el que se centró este año el informe de la UNCTAD. Para Fanelli, «la Argentina tiene poco comercio, porque nadie quiere comprar lo que vende. Cuando se ve un país con el nivel de desarrollo que tiene la Argentina, se infiere que debería tener un nivel de apertura de 30 o 35 por ciento. Pero la realidad es que el nivel de apertura de la Argentina no llega a 20 por ciento».
Otro revés para la Argentina dentro del informe que presentó ayer la UNCTAD es el eventual rechazo a la propuesta de impulsar una canasta de monedas abriendo la convertibilidad al euro. Según el trabajo presentado ayer, deberían comenzar a trabajarse «zonas de objetivos monetarios» para las tres principales monedas de reserva (dólar, euro y yen), con un compromiso por parte de los países de defenderlas mediante una intervención coordinada y una acción de política macroeconómica. Bajo este esquema, sería desaconsejable, según los criterios de la UNCTAD, combinar los tres esquemas, sino que la idea sería concentrase en zonas de influencia con una moneda de respaldo única, que para el caso de la Argentina sería el dólar.




Dejá tu comentario