Darán ventajas fiscales a nueva inversión petrolera

Economía

Un plan para activar la exploración petrolera en zonas de alto riesgo con desgravación impositiva le presentaron esta semana al ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, los presidentes de Pérez Companc, Oscar Vicente, y de Total Austral, Phillipe Boisseau, en representación de las cámaras empresarias de la actividad.

El plan que podría ser otro Houston, en referencia al lanzado por el ex presidente Raúl Alfonsín en 1985 en esa ciudad de Estados Unidos, consiste en atraer inversiones petroleras a zonas del país hasta ahora inexploradas mediante incentivos fiscales, como por ejemplo la exención del IVA o la doble desgravación para el Impuesto a las Ganancias.

En opinión de Vicente, el principal impulsor de este proyecto desde hace dos o tres años, considerando igualdad de condiciones de riesgo geológico, las empresas tienden a explorar donde la apuesta cuesta lo menos posible.

Según el petrolero, sólo 3% de las cuencas sedimentarias está en explotación, mientras que en países con características similares a las de la Argentina, esa proporción es de 10%, lo que significaría que hay por lo menos tres veces más chances de las encontradas hasta ahora.

Zonificación

Al pensar en zonas de alto riesgo geológico en el país se piensa en la cuenca chacoparanaense o en las áreas ubicadas en el mar, desde el sur de Buenos Aires hasta la zona cercana a Malvinas.

Vicente cree que si hay suficiente incentivo fiscal, puede haber fuerte inversión en esas cuencas, las que por sus propias características, exigen un desembolso mayor para explorar, que las áreas donde ya hay petróleo.

No se trataría de una inversión inminente, pero podrían comenzar a fluir fondos hacia estos emprendimientos hacia el segundo semestre, si el gobierno cierra un esquema que resulte atractivo a las empresas, y las inversiones pasarían a ser mayores en los próximos tres años.

El proyecto parece haber sido bien recepcionado por Bastos e incluso se cree que podría formar parte de una serie de anuncios que haría el ministro la próxima semana, para acelerar la reactivación económica.

No obstante, los petroleros tienen otros temas pendientes en la agenda que también influirían al momento de invertir en zonas de alto riesgo. En primer lugar, la postergada ley petrolera, sobre la que Bastos se comprometió a elaborar un proyecto que mantenga la desregulación fijada por decretos de 1991 y a buscar consenso político en el Parlamento para su aprobación.

En segundo lugar, las empresas petroleras tiene conflictos impositivos con algunas provincias, como el impuesto a los Sellos sobre los contratos que puede llegar a ser muy oneroso, por tratarse en general de contratos de largo plazo y por sumas millonarias. Y en este aspecto, vienen solicitando al gobierno una gestión ante los gobernadores, aun cuando ya en fecha reciente hubo una medida cautelar dispuesta por la Corte Suprema que anticipa un dictamen final favorable a las compañías.

Gas fueguino

También en el ámbito petrolero, el gobierno confía en que Shell defina a Tierra del Fuego como uno de los cuatro lugares del mundo en los que instalará una planta de tratamiento de gas para trasformarlo en productos destilados medios, como gasoil, querosén y nafta virgen. El grupo tomará la decisión antes de fin de año, evaluando numerosas variables, desde la cantidad de gas disponible, la posibilidad de llegar con los productos a los mercados de exportación y los incentivos fiscales. En este punto, se cree que Domingo Cavallo aseguraría desde ya estabilidad fiscal y alguna ventaja adicional por la radicación en Tierra del Fuego, como para ganar puntos frente a la elección que está haciendo Shell. Si la empresa se decidiera por la Argentina, la inversión para instalar la planta se estima en 1.500 millones de dólares.

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