De Vido fue recibido hoy por Alderete y otros funcionarios paraguayos, con quienes recorrió las obras que se realizan en la represa.
También participaron de esa recorrida el representante argentino en el Ente Binacional Yacyretá (EBY), Oscar Thomas, y su par paraguayo, Angel Recalde.
De Vido afirmó que lo que se está haciendo "es algo muy importante para la Argentina y estamos cumpliendo con el Programa Energético anunciado en 2004", y destacó que la obra "significará trabajo para argentinos y paraguayos".
Los funcionarios visitaron las obras ya ejecutadas en el brazo Aña Cuá (Cueva del Diablo) y mañana presidirán la presentación en Asunción del proyecto para la provisión de esas turbinas, del tipo Kaplan, de 85 megavatios cada una.
De Vido añadió que "hoy estamos recorriendo la costa del río Paraná viendo las obras que se habían comprometido en su momento para la Entidad Binacional".
"Con el ministro Alderete hicimos el compromiso de darle especial atención a los efectos de, no solamente cumplir con la gente de las poblaciones ribereñas, sino también poder terminar la represa y ponerla en los niveles de producción para lo cual fue concebida", agregó el ministro argentino.
Por su parte, el director ejecutivo argentino del Ente Binacional Yacyretá (EBY) recordó que "a partir de 1997 este proyecto durmió el sueño de los justos", porque el gobierno de Carlos Menem decidió "desfinanciar la obra".
Thomas subrayó que el gobierno de Néstor Kirchner "será el que terminará la obra" de la central hidroeléctrica.
La presentación para la provisión de las turbinas estará a cargo de representantes de la firma Industrias Metalúrgicas Pescarmona (Impsa) y de la constructora paraguaya Delgado.
De acuerdo con esta modalidad de ejecución, 70 por ciento de la inversión estará a cargo del sector privado y el 30 restante lo aportará el organismo binacional, alcanzando una inversión de alrededor de 400 millones de dólares.
De Vido y Recalde visitaron las obras que se llevan a cabo en el arroyo Aguapey, donde ya se ejecutó 10 por ciento de la canalización a cielo abierto proyectada para evitar que se inunden las 30.000 hectáreas arroceras aledañas.
La visita incluyó las obras complementarias que se realizan del lado paraguayo, para lograr que el complejo Yacyretá alcance su plena potencia a partir de la cota 83, en 2008.