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De Vido se refirió de este modo al acuerdo alcanzado con Venezuela sobre "intercambio de áreas petroleras", por el cual la argentina Enarsa expoltará junto a la empresa local PDVSA un yacimiento ubicado sobre la cuenca del río Orinoco.
"En Brasilia, aprovechamos la visita del presidente Chávez para firmar un acuerdo sobre intercambio de áreas petroleras. Un área será para Enarsa, en la cuenca del Orinoco, que se explotaría con PDVSA y otros socios privados. Y hay un área frente al Golfo de San Jorge (en la Patagonia), que serán exploradas en conjunto", explicó.
El ministro de Planificación Federal explicó que "en el área del Orinoco (llamada Yacimiento Ayacucho 6) ya están certificadas las reservas" y, tiene una potencialidad de "200 mil barriles de petróleo por día".
"Esto es muy importante para nuestras reservas, porque la Argentina produce hoy 700 mil barriles diarios. Esto significa la ampliación del horizonte de reservas para la Argentina de un modo singularmente importante", expresó, en declaraciones radiales.
De Vido explicó que para incrementar las reservas argentinas, se trabaja en dos sentidos: por un lado "se apuesta fuertemente a que en el talud submarino, por la estructura geológica que tiene, pudiera haber petróleo", y por otra parte se busca la explotación de yacimientos en el exterior.
"La Argentina tiene la obligación de salir a ampliar reservas aún fuera del país. No es cierto que la única manera de tener reservas en teniendo petróleo en el país. La propia existencia de Repsol o de la misma Petrobras demuestran que se pueden obtener reservas fuera del territorio", indicó.
Por otra parte, al referirse al proyectado gasoducto que uniría Venezuela y Argentina, el ministro indicó que "es un proyecto con una fuerte impronta política por parte de los tres presidentes" Néstor Kirchner, Luiz "Lula" Da Silva y Hugo Chávez.
"En la reunión bilateral que mantuvimos con Lula, éste se mostró sumamente interesado en el tema. Y en la reunión trilateral, cuando se sumó Chávez, los presidentes le impusieron mayor ritmo al trabajo", añadió.
Consultado sobre el financiamiento del proyecto, De Vido indicó que ése es actualmente un "problema absolutamente secundario en relación a la decisión política que hay, a que existe quien demande el gas y quien lo provea".
"Hay centenares de miles de bancos en el mundo que podrían financiar este proyecto. El financiamiento puede venir de bancos internacionales o de los propios tesoros de los países. Hay infinidad de posibilidades", concluyó.