El mundo está atravesando una crisis sin precedentes en lo financiero. EE.UU. sufre pérdidas históricas en sus bancos, que requieren rescates de fondos asiáticos, y, por si eso fuera poco, enfrenta el fantasma de la inflación. Lo delicado es que ya se agotaron medidas clásicas como la inyección de dólares, los anuncios de superfondos millonarios de rescate, alivios a deudores de bancos y discursos tranquilizadores de George Bush; su secretario del Tesoro, Henry Paulson; y el titular de la Reserva Federal, Ben Bernanke. El antecesor de éste, Alan Greenspan -quien era una leyenda en los mercados y ahora es acusado de ser copartícipe de esta crisis por haber bajado demasiado las tasas-, reconoció que la principal economía del mundo "estaría ya en recesión". Por temor, los consumidores norteamericanos reducen su consumo, lo que se refleja en las bajas accionarias en Wall Street y en su contagio al resto de los mercados. El oro y los activos financieros ultraconservadores (títulos de deuda de países desarrollados) son lo más buscado. En la Argentina se frenó la suba de títulos públicos en pesos. Incluso volvió a subir el dólar a 3,16 en casas de cambio, algo que en definitiva, debe satisfacer al gobierno, más allá de lo delicado de la situación que se observa detrás de ello.
Las acciones norteamericanas se derrumbaron ayer provocando que todos los índices bursátiles de Nueva York presentaran bajas superiores a 2%. Esto, a su vez, generó un efecto dominó derrumbando todas las Bolsas del mundo, donde el Bovespa brasileño fue el que peor desempeño tuvo al ceder casi 4%.
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El «martes negro» se inició una vez que los inversores conocieron que Citigroup, el principal banco norteamericano, tuvo pérdidas récord de casi u$s 10 mil millones, monto muy por encima de las estimaciones preliminares (ver aparte).
Poco más tarde, el horizonte se nubló aún más cuando se divulgó la noticia de que las ventas minoristas cayeron 0,4% en diciembre para cerrar su año más débil desde 2002. Los analistas esperaban que no hubiera variación con respecto a noviembre, lo cual era en sí una mala noticia ya que diciembre suele ser el mes de mayor consumo en los EE.UU.
El Dow Jones cayó 2,17% a 12.501,11 puntos, tocando su peor nivel desde abril. Por su parte, el índice Standard & Poor's 500 cedió 2,49%, mientras que el NASDAQ bajó 2,45%.
Las acciones del fabricante de aviones Boeing perdieron 4,7%, su peor caída porcentual desde junio de 2003, luego de que el diario «The Wall Street Journal» informase que la empresa podría demorar nuevamente su programa del avión 787.
Computadoras
Los inversores también se mostraron poco impresionados por las nuevas ofertas que Apple presentó en su convención anual Macworld en San Francisco. Las acciones del fabricante de computadoras perdieron 5,4%.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos subieron ante la búsqueda de los inversores de un refugio para sus capitales. Además, las mayores posibilidades de una baja agresiva en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal llevaron al rendimiento del bono de referenciaa 10 años a su menor nivel desde mediados de 2003, al bajar 8 puntos básicos, a 3,68%.
En el mercado de futuros de tasas de Chicago, ya se le asigna 42% de probabilidad a que la Fed baje el costo del dinero en 75 puntos básicos a 3,50%.
Además, la entidad presidida por Ben Bernanke dio un indicio de que así sería. Ayer aceptó una tasa de 3,95% por u$s 30.000 millones cuando la tasa de descuento está, oficialmente, en 4,75%. Entre la tasa de corte de la licitación y la del 20 de diciembre hay 72 puntos básicos.
En Europa, la Bolsa española bajó 3,37%, la mayor caída desde mediados de agosto pasado y, de esta manera, cedió por debajo de la barrera de los 14.000 puntos. Por su parte, la de Londres retrocedió 3,06%; París, 2,83%; Milán, 2,3%; y Francfort, 2,14%.
En la región, el Bovespa, la mayor Bolsade América latina, cayó más de 3,6%, y las de la Argentina, Colombia, Chile y México presentaron bajas superiores a 2%.
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