Las últimas modificaciones en legislación económica y financiera introducidas por Hugo Chávez el 31 de julio reincorporaron varios de los trazos en pos de un Estado socialista que habían sido rechazados en el plebiscito venezolano del 2 de diciembre. Si, como prometió Chávez en su paso reciente por Buenos Aires, Venezuela compra más bonos argentinos o se asocia en un fondo binacional con nuestro país, conviene conocer al menos una parte de estas reformas. Más todavía si, como ya dejó sentado el gobierno argentino esta semana, la banca estatal chavista sigue siendo nuestra fuente de financiación externa. Unica y, por lo tanto, excluyente.
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De las 26 leyes decreto que acaban de ser aprobadas en Venezuela, 19 se refieren al ámbito económico y financiero. Dos de ellas van a traer cola.
Una es la Ley de Bancos (Decreto N° 6287), cuya redacción final será completada por la Asamblea Legislativa (Congreso unicameral). Con lo cual, se esperan más sorpresas todavía. Esta ley decreto, si bien sólo modifica un artículo, referente a la liquidación de activos, introduce una peligrosa cuña que le resta, de ahora en más, autonomía al Banco Central de Venezuela (BCV).
Hasta ahora, era el Fondo de Garantía de Depósitos y Protección Bancaria (FoGa-De, dependiente del Ministerio de Finanzas) el encargado de liquidar los bienes que adquiriera mediante oferta públicay bajo control del BCV. Con la modificación, «a solicitud de un ministro, previa autorización del presidente de la República, el presidente del FoGaDe podrá autorizar la transferencia de bienes a la República Bolivariana de Venezuela por cualquier medio traslativo de propiedad, sin necesidad de oferta pública».
No hay que aclarar que, en el futuro, el presidente del FoGaDe atenderá sólo las directivas estatizantes o expropiadoras que le imponga el Poder Ejecutivo. Y que el precio de los activos lo arbitrará el Ejecutivo.
Control
En una línea parecida estaría la idea de controlar las transferencias de recursos desde el BCV al FONDEN (Fondo Nacional de Desarrollo), el organismo que venía comprando los bonos de deuda externa argentina -BODEN 2012 y 2015- e instrumentaba los fondos estructurados de deuda. Pero la fuerte oposición en círculos financieros y en el propio Central, además de las denuncias sobre ilegitimidad de las compras de bonos extranjeros (la ley lo prohíbe para el caso del FONDEN), pospuso esta reforma.
Para salir del paso, el chavismo optó por remodelar un banco a imagen y semejanza de sus necesidades. Así, la ley decreto N° 6.214 convirtió al Banco de Desarrollo Social de Venezuela (BANDES) en un organismo que «podrá crear fondos con recursos de su patrimonio, que no tendrán personalidad jurídica y serán administrados y representadoslegalmente por el banco». Además, «los recursos que podrá utilizar para crear fondos estructurados de deuda tienen como límite máximo el 25% de las utilidades líquidas obtenidas en el ejercicio económico inmediatamente anterior».
Con esto, el BANDES tendrá carta blanca para lo mismo que hasta ahora venía haciendo el cuestionado FONDEN. Una manera de darle legalidad a lo ilegal. Con una diferencia: el BANDES tiene presencia regional, ya que su misión es atender el financiamiento de proyectos de desarrollo en Venezuela y la región.
Por esta razón, cuenta con filiales en Cuba, Nicaragua, Ecuador, Perú y Paraguay. En Uruguay, luego de comprar la Cooperativa de Ahorro y Crédito (COFAC), se constituyó como BANDES Uruguay. Acaba de entrar a Bolivia, y pisando fuerte, ya que en mayo adquirió 94% del Fondo Financiero Privado Prodem SA, un banco para pymes y medianas empresas, con 92 sucursales repartidas en los 9 departamentos del país y con una cartera de 250.000 clientes.
La oposición a Evo Morales denunció que con la adquisición del PRODEM, el chavismo pretendía «blanquear» el apoyo financiero a la campaña política del presidente.
En cuanto a la Argentina, el BANDES se hizo presente como el banco que hace dos años brindó asistencia financiera por u$s 135 millones a Sancor, en contrapartida de transferencia tecnológica y aporte de productos lácteos para Venezuela.
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