Roberto Lavagna diluyó la reducción del impuesto al cheque hasta hacerla casi imperceptible. Se bajará apenas 0,2 de punto (de 1,2% a 1%), pero, además, sólo tomando la baja a cuenta de Ganancias y Ganancia Mínima Presunta. Este mecanismo ya fracasó con Domingo Cavallo, y su impacto será mínimo. Una buena medida, como es la reducción del IVA a las inversiones, tendrá un cupo, y será el propio Lavagna el que elija a los sectores que se beneficiarán. Al mismo tiempo, se confirma la suba de aportes patronales a los sueldos altos. Se deja pasar así un momento único para anunciar una baja de impuestos en serio y, paralelamente, se aumentan gastos, los cuales luego son imposibles de reducir.
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La noticia conocida en los últimos días desalentó a analistas, empresarios y contribuyentes en general, ya que es el mismo mecanismo que en su momento implementó Domingo Cavallo cuando creó el impuesto y que demostró ser un rotundo fracaso.
Según el proyecto oficial, la rebaja estipulada en el tributo es de 0,2 de punto, pasando de 1,2% actual a 1%. Esa reducción se daría
Según los cálculos previos del Ministerio de Economía, el excedente de, por lo menos, $ 5.000 millones del superávit primario comprometido con el FMI permitiría absorber este año ese aumento. También en Economía aseguran que los $ 375 millones provenientes del impuesto a los cigarrillos que se obtendrían este año ($ 750 millones anuales) y los $ 335 millones por el alza de los aportes patronales ($ 670 millones anuales) ayudarían a amortizar el impacto de las medidas.
El análisis puntual del costo fiscal sería el siguiente:
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