Desató polémica el uso de reservas para pagar deuda
Pagar los próximos vencimientos de deuda con los organismos internacionales (FMI, BID, Banco Mundial) con las reservas del Banco Central o entrar en default es el dilema que hoy enfrenta el gobierno. Cualquiera de los dos caminos lleva al país a la peor de las situaciones económicas. Proteger las reservas y no pagar la deuda implican que la Argentina sea suspendida del FMI, del Banco Mundial y de otros organismos multilaterales. Se terminaría la última posibilidad de crédito para el próximo gobierno, porque ya no podrá acceder por muchos años al mercado internacional de capitales, vía bonos. Al pedir una quita de la deuda privada, consigue pagar menos, pero se debe olvidar de nuevos préstamos. La ventaja de no pagar radicaría en que defendería las reservas para controlar mejor el dólar (aunque esto es relativo) y en dejarle al gobierno próximo una mejor herencia. Si utiliza las reservas y paga la deuda a los vencimientos, se mantendría dentro del mundo, pero al costo de una gran hiperinflación por una fuerte disparada del dólar. Esto porque el mercado y quienes son compradores potenciales de dólares atacarán las cada vez menores reservas del Central. En realidad, se trata de dos opciones pésimas, y hay que decidir cuál es el mal menor. Pero el mensaje para el gobierno es que haga los deberes, de una vez por todas, y acuerde con el Fondo.
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MARIO BLEJER
(ex director del Banco Central)
DICK SCHEFER
(economista del CEMA)
Es una situación muy delicada. Es como ir en un avión de dos motores, donde uno falla y ahora me pregunta: ¿qué pasa si falla el otro? Una caída de reservas con igual cantidad de dinero en circulación tiene implicancias ya conocidas. No puedo creer que (BM y BID) nos hagan pagar. Si lo hacen, será un duro golpe a las reservas. Afrontar pagos por cerca de u$s 2.000 millones sería el límite para tocar las reservas. Vivir sin el FMI no es un escenario inteligente. Creo que pagaremos con algún mecanismo de compensación como ser el otorgamiento de líneas para ayuda social de modo que se recupere parte de la caída de reservas. Hay que sentarse en las reservas.
CARLOS PEREZ
(director de Fundación Capital)
ALDO ABRAM
(director de EXANTE)
Los dichos de (Anne) Krueger (del FMI) son una presión para que el gobierno, legisladores y candidatos actúen con mayor responsabilidad. Teniendo en cuenta que con la irresponsabilidad se tiene un costo, no es gratis. En la medida en que no exista un acuerdo ni refinanciaciones puntuales de vencimientos con el FMI, la irresponsabilidad hace que la decisión pase por declarar el default con los organismos, aislar aun más al país y aumentar la incertidumbre; o despilfarrar las reservas para pagar, aumentando así el riesgo de hiperinflación. Lamentablemente, la actitud de los dirigentes hace que tengamos que elegir entre el menor costo en términos de caos económico. La prioridad es preservar las reservas para sostener el valor de la moneda.
RICARDO DELGADO
(director de Ecolatina)
Lo que no se debería hacer es pagar los vencimientos con reservas. El último activo público que tiene el país son las reservas. El año pasado se rifaron u$s 15.000 millones, y este año se perdieron otros u$s 5.000 millones. La única forma de sostener esta relativa calma en los mercados financieros, la estabilidad y algo de la incipiente recuperación de la economía se tiraría por la borda si las reservas perforan los u$s 9.000 millones. Sería muy grave que la Argentina debiera salir a pagar usando estas reservas. Una opción sería negociar un puente del FMI para pagar al Banco Mundial y al BID que si el organismo no accediera, estaría jugando a que la Argentina entrara en default.
R. LOPEZ MURPHY
(candidato a presidente)



