Diálogos de Wall Street
(El periodista dialoga con un analista de mercados de un banco estadounidense de primera línea -personificado en Gordon Gekko, el protagonista de la película "Wall Street"-sobre el impacto que tendrá en los mercados y en la economía la baja de tasas en Estados Unidos. Veamos.)
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La economía enfrenta fuertes contrastes en el consumo
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La Bolsa quiebra récords empujada por la efervescencia de los balances
Gordon Gekko: No estaba en mi libro. Mal puedo inter-pretar el movimiento. Quizá si dejamos correr unos días más, el motivo nos resulte harto evidente. Como ocurrió en su momento con el fondo Long Term Capital.
P.: ¿Un problema financiero en algún gran jugador?
G.G.: El tiempo despeja muy rápidamente ese interrogante. Bastan uno o dos días. Si no se ha registrado ningún tropiezo financiero de magnitud, la explicación no deja de ser trivial: la Fed no quiere correr riesgos con la economía.
P.: Todos los cañones están apuntados a evitar la recesión.
G.G.: Eso es muy contundente. La recesión es el único error que la Fed no puede cometer.
P.: El único crimen no excarcelable.
G.G.: Si la política monetaria se relaja en exceso y los precios suben, esa equivocación, en cambio, sería admisible.
P.: Un poco de inflación resulta tolerable.
G.G.: Un pecado venial. Nada, se piensa, que no se pueda reparar a través de un buen manejo posterior de las relaciones públicas.
P.: Es verdad que nadie que uno conozca pierde el sueño por la inflación. No puede decirse lo mismo de la amenaza de recesión.
G.G.: En el papel, la inflación es el riesgo que se asume a cambio de una política de ritmo (del primer trimestre) saltó a 3,9 por ciento.
P.:Y allí la suba del petróleo no tiene influencia.
G.G.: Correcto. Estos números son altos. No van a ceder porque la Fed baje las tasas. Probablemente suban un escalón. Y, por todo ello, constituyen un buen indicador de las prioridades que revela la Fed. Prioridad uno, dos y tres es mantener la economía en crecimiento. La Fed, pruebas al canto, está en las antípodas del Banco Central Europeo. Esta es una buena noticia para las acciones, no tanto para los que han buscado refugio en los bonos del Tesoro. Con la interesante excepción de los TIPS. P.: ¿Qué son los TIPS?
P.: Los pronósticos de una baja de tasas habían comenzado a ceder protagonismo de la mano de la recuperación ostensible de la Bolsa. Pero Greenspan dispara la baja de tasas en plena coincidencia con un fuerte repunte accionario.
G.G.: Es inteligente tratar de borrar la presunción de que son las cotizaciones en Wall Street las que dictan las decisiones de política monetaria.
P.: Comparábamos la semana pasada el rally de la Bolsa en enero con el que comenzó en abril. El parecido se acentúa ahora que la Fed repite la sorpresa de una baja de tasas entre reuniones.
G.G.: De acuerdo. La Fed le dará piernas más largas a la suba. De hecho, el NASDAQ ya ha superado el recorrido alcista que trazó en enero.
P.: Y el NASDAQ no luce muy fatigado.
G.G.: El mercado supo digerir las terribles noticias que volcó CISCO y sacar provecho de las buenas nuevas que trajo Intel a la mesa. Todo ello sucedió antes de que Greenspan aportara su «recomendación de compra». Fue obra del NASDAQ, sin ayuda, librado a sus propios medios.
P.: Súmele el guiño de la Fed.
G.G.: En términos de mercado lo que la Fed aportó de nuevo ha sido terminar de estrangular a quienes mantienen posiciones vendidas. No es un tema menor dada la fragilidad de ánimos que gobierna a los inversores.
P.: ¿Quizás hayamos visto lo peor en Wall Street?
G.G.: ¿Esa es una pregunta o una plegaria?
P.: Una pregunta desinteresada.
G.G.: No me dejaría guiar por el cambio abrupto de sentimiento. Este es un proceso largo. No descartaría un segundo round de debilidad en la economía, en el mercado de trabajo y en el gasto de consumo. Sumado a la retracción que observamos en el gasto de capital, en la inversión, que no es de reversión rápida, traería un nuevo dolor de cabeza.
P.: ¿Cuándo?




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