Como en este momento no hay stocks acumulados en las empresas, si ocurriera un shock donde saltara la demanda, la recuperación de la economía podría ser muy rápida. Pero para eso hay que recomponer las instituciones, algo muy difícil. Y si no se logra esa recomposición, la caída actual del producto puede ser anecdótica y la Argentina podría registrar caídas de 77% en el PBI como ocurrió con los países de la ex Unión Soviética que rompieron sus instituciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La frase fue disparada ayer por el economista de FIEL Abel Viglione durante un seminario organizado por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) sobre el futuro de la industria argentina. Allí se reunieron cuatro especialistas en temas industriales que inmediatamente coincidieron con ese panorama. Bernardo Kosacoff, economista de la CEPAL; Ricardo Theller, encargado del índice industrial de la UADE; y Omar Chisari, también de la UADE, hicieron junto a Viglione su diagnóstico sobre la crisis argentina. En líneas generales, coincidieron que la economía no tocó fondo. «Lo que sucede es que las tasas de caídas son cada vez menores, lo que indica que podríamos estar yendo hacia un piso», dijo Theller. En tanto, Viglione advirtió que «están diciendo que tocó piso con una sola señal que es tasa anualizada cada vez menos negativa. Y van a cometer el mismo error que cometí yo en 1999». Las siguientes fueron las principales opiniones de cada uno: ABEL VIGLIONE (Economista de FIEL)
• Desde 1999 destruimos 25% de la riqueza industrial. Y si no tenemos una recuperación de las inversiones vamos a estar comiéndonos el capital. Estamos otra vez con niveles de inversión de los '80. La inversión per cápita era de u$s 700 a principio de los '90. Llegó a u$s 1.700 en 1998 y ahora está en u$s 300. Cuando el promedio de la década perdida (1980-1989) fue de entre u$s 600 y u$s 800.
• Hay dos escenarios posibles: si no se recomponen las instituciones, entonces podemos pensar en tener caídas como las que experimentaron los países de la ex Unión Soviética que llegaron a 77%. En ese caso, hay que pensar que la Argentina va a una regionalización en distintas áreas.
• Si recomponemos las instituciones, entonces las inversiones van a tomar un sendero creciente, pero va a llevar mucho tiempo.
• Acá ya no se trata de qué tipo de industria quiero para el país, sino de qué instituciones podemos recomponer. BERNARDO KOSACOFF (Economista de CEPAL)
• El cierre de empresas desde 1999 ha sido relativamente bajo en relación con la gravedad de la crisis.
• Las firmas se han readaptado. Las ventas cayeron entre 20-25% en volúmenes físicos, pero las empresas cambiaron las condiciones de financiamiento. Compran y venden al contado cuando antes se endeudaban a 25%, que no era compatible con ningún desarrollo productivo.
• Las industrias descubrieron que están más cómodas así, sin pagar un costo financiero tan alto. Antes tenían que endeudarse porque como los costos con la convertibilidad eran muy altos (alquileres, servicios, salarios etc.), tenían que vender mucho para ser rentable. Ahora los costos operativos quedaron iguales, los salarios son bajos y se eliminó el costo financiero. Entonces pueden sobrevivir pese a las menores ventas. Pero estamos equivocados si pensamos que la competitividad del país viene por tener un salario bajo. RICARDO THELLER (Economista de UADE)
• En el último trimestre del año puede haber una suba del nivel de actividad con respecto del primer semestre. Pero no superior al cuarto trimestre de 2001. Eso es probable si se mantiene el contexto macroeconómico de estos dos últimos meses.
Dejá tu comentario