Dicen que los exportadores no declararon u$s 1.300 millones
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Otro rubro donde se han detectado subfacturaciones es en combustibles. Según el IEFE, se habrían subfacturado en el semestre unos u$s 419,8 millones, que por la alícuota de las retenciones es el sector que más daño causa al fisco, que dejó de recaudar u$s 84 millones o en pesos, unos $ 293,8 millones.
El rubro de productos primarios, por el «efecto precio declarado», es decir el comparativo entre el precio del mercado internacional y el valor al cual se venden los productos argentinos en el mundo, pierde exportaciones por u$s 250 millones y el rubro de manufacturas de origen agropecuario (MOA) pierde u$s 160 millones en el semestre. En conjunto, ambos sectores le dejaron unos u$s 33,1 millones menos a las arcas del Estado.
«Si los precios de los bienes exportados que declaran los vendedores son corregidos por los precios que corresponden a la evolución en los mercados internacionales, el defecto de las exportaciones alcanza a u$s 1.300 millones.Y las ventas externas, en lugar de caer 7% durante el primer semestre se hubieran incrementado 2,3 por ciento», advierte el informe. Igualmente, hay que tener en cuenta en estas cifras que algunas empresas locales están compartiendo los beneficios de la devaluación con los importadores y otorgan reducciones de precios.
Tanto desde la AFIP como desde la Dirección Nacional de Aduanas reconocieron también este factor, pero, sin embargo, aclaran que la mayor parte de la diferencia entre los precios de las exportaciones argentinas y los valores reales en el mercado internacional «se debe a la subfacturación para evadir retenciones».
«Con una declaración de exportaciones inferior a la real sólo se pagan las retenciones sobre el monto declarado, achicando la base imponible sobre la que tributan los exportadores, a la vez que se elude la obligatoriedad de liquidar divisas por la diferencia entre lo facturado y lo percibido», explica la entidad que dirige Jorge Carreras. Esta maniobra se vería facilitada porque una parte sustancial del comercio exterior es entre subsidiarias de una misma empresa.
Asimismo, el IEFE explica que si bien las unidades exportadas o el peso de la mercadería están sujetos a control en la Aduana, con lo cual no puede subcalcularse sin correr excesivos riesgos en el control, el valor de la exportación es declarada por el exportador y su control por parte de la Aduana es más dificultoso.
«Cuanto mayor es el valor agregado del bien, más difícil es la estimación de su precio a partir del valor unitario, porque se pueden presentar variaciones en el valor, como consecuencia de cambios en el proceso productivo, que alteran el peso del bien sin que cambie su precio», explica el IEFE.




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