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La última palabra no está dicha. Ayer, en la bancada peronista se hablaba de dos caminos a seguir: aprobar el proyecto con cambios -la sesión sería en una o dos semanas-y que el gobierno acuerde con el Senado la ratificación de la sanción original o intentar el número necesario para convertir en ley el proyecto sin tocarle una letra en Diputados. Informate más
Eligió así tocar la música que gusta en Diputados. Es decir, tomar las facultades especiales que el proyecto otorga a Kirchner como la posibilidad de revisar los contratos con empresas de servicios públicos privatizadas en defensa del consumidor y no habló del necesario ajuste de tarifas de esas empresas que exige el Fondo, algo que Kirchner también podrá hacer con esos poderes.
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