Nuevas diferencias surgieron ayer entre el equipo económico y la delegación del FMI que se encuentra en la Argentina. Concretamente, las discusiones pasaron por la pesificación de las deudas bancarias superiores a los u$s 100.000 a $ 1,20, a lo que se sumaron estimaciones dispares sobre la recaudación impositiva que se podría lograr este año.
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La cuestión de la pesificación fue el eje central de las discusiones mantenidas ayer por la mañana en el Ministerio de Economía. El ministro Remes Lenicov les anticipó a los técnicos del FMI presentes -estaban Claudio Loser, Tomas Reichmann, Guillermo Zoccali y John Thornton- que «el 1,20 es una decisión política que ya no puede discutirse». La cuestión que planteó con buena dosis de lógica el FMI es que la compensación que se deberá dar al sistema financiero con ese nivel de pesificación es cada vez mayor. Esto porque los depósitos de los ahorristas -el pasivo de los bancos- se pesifican a $ 1,40 y simutáneamente con las deudas del público y empresas (activos de los bancos) se lo hace a $ 1 y $ 1,2. «A estos niveles, la ayuda necesaria a las entidades sería de $ 12.000 millones», aseveró un asesor de Remes Lenicov en la reunión.
Las estimaciones de la recaudación impositiva en 2002 hoy están en un segundo plano ante la inminente decisión de flotar sin tipo de cambio fijo. Igualmente quedó planteado que existe una diferencia nada despreciable de $ 4.000 en los números que preparó el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto. La emisión estimada en el BCRA de $ 3.500 millones estará repartida entre el financiamiento del Tesoro, $ 1.000 millones, y la ayuda que se dará a bancos, de $ 2.500 millones.
La preocupación central de los funcionarios del FMI es restablecer lo más rápido posible los medios de pago en la Argentina con la solución y el «sinceramiento», la nueva palabra clave que utilizaron reiteradamente en las reuniones mantenidas desde ayer con el gobierno. Piden que la situación de los ahorristas se sincere, definiendo claramente las pérdidas que cada inversor deberá afrontar, para desde allí reconstruir el sistema financiero con créditos y depósitos.
• Giros
Un punto no menor es la rápida solución a las trabas para girar divisas al exterior. Hoy existen en el mercado operaciones en negro por las que se llega a pagar hasta 2% como ayer para enviar dólares billete desde la Argentina al exterior. Por eso es que Loser pidió nuevamente que se levante el control de cambios que hoy impera en la plaza y que impide a empresas, por ejemplo, girar sus tenencias a las casas matrices.
La impresión que quedó en los funcionarios de Economía es que no habrá inconvenientes en lograr desembolsos del organismo internacional una vez que se decida dejar flotar libremente el dólar. En este sentido hoy habrá una reunión clave del nuevo «COPOM» (Comité de Política Monetaria y Cambiaria), un símil del que exitosamente funciona en Brasil bajo la tutela de Arminio Fraga. Será a las 10 en el Banco Central y lo integran directores de esa entidad y un representante del Ministerio de Economía.
Un dato no menor es el monto de la ayuda a brindar por el FMI. Inicialmente serían los u$s 10.000 millones de desembolso pendiente del blindaje pero ese dinero sólo debe utilizarse para cancelar vencimientos de deuda con otros organismos como los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo.
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