Al cabo de la primera quincena del mes las reservas del BCRA alcanzaron un stock bruto de u$s42.665 millones. Esto implica un crecimiento de u$s793 millones respecto del cierre de mayo y de u$s3.277 millones en lo que va del año. Sin embargo, hasta el día 15 las compras netas del BCRA apenas suman u$s451 millones. ¿Cómo se explica la mejora en las reservas? Debido sencillamente a la recuperación del stock de los depósitos privados en dólares (argendólares). Porque los encajes bancarios (la porción de los depósitos que los bancos deben guardar y no prestar) vinculados a estas colocaciones privadas son computados por el BCRA como parte de las reservas brutas del ente monetario.
Durante la primera parte de junio los encajes bancarios en dólares acusan un aumento de u$s722 millones, de modo que las reservas del BCRA se nutrieron no solo de las compras sino de los argendólares. Y las reservas brutas no han subido más porque el BCRA registra pagos a organismos internacionales por u$s92 millones y otros u$s43 millones de operaciones del sector público, como pago de deudas. Pero además se suma una sangría de u$s246 millones vinculada a operaciones de swap y/o intervenciones del BCRA en el mercado de bonos.
De esta manera las compras netas de los primeros quince días permitieron afrontar los pagos a organismos internacionales y pagos del sector público y además cubrir los swaps y otras intervenciones. Y gracias a la recuperación de los argendólares, las reservas muestran un aumento vía los encajes respectivos.
Constante
El comportamiento de los argendólares muestra un crecimiento leve pero sostenido desde marzo pasado. Según el último dato oficial el stock de argendólares al 15 de junio pasado se ubicó en los u$s16.231 millones. Esto representa un aumento de u$s85 millones en lo que va del mes y de casi u$s300 millones en el acumulado del año. En marzo pasado registraron un aumento absoluto de u$s273 millones, luego otros u$s15 millones en abril y u$s197 millones en mayo.
Si bien los guarismos son modestos, dado el panorama general y la anemia de reservas no deja de ser una buena señal el aumento de los argendólares, no solo porque mejora la capacidad prestable del sistema sino que nutre, vía los encajes, a las reservas, por más que no sean propiedad del BCRA. Cabe recordar que los argendólares permiten financiar operaciones de comercio exterior y de otras compañías con ingresos en dólares o que tengan algún flujo en moneda extranjera que convalide tomar un crédito en moneda extranjera.
En momentos en que las líneas de financiamiento externo están anoréxicas el aumento de los argendólares es una ayuda en tal sentido. Al respecto los datos del BCRA muestran que hubo una, leve, mejora en el stock de préstamos privados en dólares entre marzo y mayo del orden de los u$s515 millones, lo cual llevó el total a casi u$s5.600 millones. En lo que va del año el stock de préstamos privados en dólares creció en u$s265 millones.
Vale recordar que el año pasado, en medio de la pandemia, y de la corrida cambiaria de agosto-octubre (que implicó una sangría de reservas de casi u$s4.000 millones) el stock de argendólares (que llegó a superar los u$s19.000 millones) experimentó una caída de u$s2.500 millones entre setiembre y octubre.
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