27 de agosto 2002 - 00:00

Dolarización dejó al descubierto que Ecuador no tiene qué exportar

Dolarización dejó al descubierto que Ecuador no tiene qué exportar
La dolarización en Ecuador tiene nombre y apellido: Joyce Higgins de Ginatta, también apodada la Dama de Hierro de Ecuador. Como presidenta de la Cámara de la pequeña industria de Guayas, fue quien en setiembre de 1998 comenzó a luchar contra lo que entonces creían empresarios, políticos y economistas para imponer la idea de dolarizar el país. Dieciséis meses después, 9 de enero de 2000, Ecuador anunciaba el plan de la empresaria. Después de unos meses de transición en un sistema similar a la convertibilidad argentina, en setiembre de ese año, el sucre era definitivamente eliminado y suplantado por la divisa norteamericana.

Joyce de Ginatta
hoy ya no se desempeña como empresaria. Tampoco ejerce su título de ingeniera industrial. Pero entre conferencias, consultorías y seminarios en todo el mundo, se pasa las horas de su vida debatiendo y explicando las ventajas de la dolarización y recomendándola para la Argentina y Chile.

Y, para demostrar que su posición a favor del dólar siempre fue desinteresada, aclara: «A mí me perjudicaba la dolarización porque ganaba en dólares y gastaba en sucres».

Por caso, el 28 de agosto estará en la Argentina explicando cómo le va a Ecuador luego de haber dolarizado. No será la primera vez que pise el país: estudió varios años en el Colegio Nacional de Buenos Aires.

Ambito Financiero
la localizó en Ecuador y mantuvo un largo diálogo con ella. «La dolarización por sí misma no resuelve los problemas de Ecuador, pero con todas las animaladas que hizo este gobierno, si no le hicieron tanto daño al país fue por la dolarización», sintetiza la empresaria, para justificar por qué, a pesar de que los indicadores económicos y sociales de Ecuador no muestran un país exitoso, la «dolarización puede considerarse beneficiosa para ese país».

En seis puntos, la empresaria sintetiza las razones por las cuales la dolarización puede considerarse un éxito, e intenta justificar cada uno de los datos que mal hablan de Ecuador:

• La dolarización le devolvió la credibilidad a la gente. En diciembre de 1999, teníamos u$s 2.300 millones de depósitos y ahora tenemos u$s 5.000 millones.

• En 1999, la economía había caído 30% (en dólares) y el desempleo llegó a 8%. Ahora crecemos y tenemos 8% de desempleo.

• La gente había dejado de comprar a plazo porque nadie en Ecuador le daba créditos. Hoy puede comprar autos, electrodomésticos, etc. en cuotas.

• El colapso del Mercosur nos podría haber afectado y, sin embargo, seguimos creciendo.

• Estamos en plena campaña para elegir presidente, y nadie se preocupa por la dolarización.

• Antes de la dolarización, los sueldos eran de u$s 140 al mes. Con la devaluación, cayeron a u$s 40 al mes y ahora están volviendo a lo que eran antes.

Las siguientes fueron las principales opiniones de Joyce de Ginatta:

Periodista: Ecuador dolarizó, pero sus indicadores están lejos de lo que se imaginó al principio.

Joyce de Ginatta:
Es que la dolarización por sí misma no resuelve los problemas de Ecuador. Pero, con todas las animaladas que hizo este gobierno, si no le hicieron tanto daño al país fue por la dolarización. Acá vino el ministro de Finanzas (N. del E.: Carlos Julio Emanuel, actualmente prófugo) y comenzó a hacer favores. A gastar lo que no tenía que gastar. Si Ecuador hubiera estado sin dolarizar, hubiera hecho horrores.

P.: Hay sectores productivos que están ahora muy comprometidos por la invasión de mercadería importada.


J.de G.:
Las devaluaciones vecinas no deberían afectar, porque en el Mercado Andino se negociaron salvaguardas. Pero los ineptos de aquí nos las pusieron. Pero si la panacea es tener moneda local, entonces ¿cómo explica lo que pasa con Brasil? La vulnerabilidad de la moneda local implica que viene un señor y hace devaluar. Lo que ha pasado en el Cono Sur demuestra que la moneda refugio es el dólar. Y se está demostrando en toda América latina que no se puede usar la devaluación de la moneda para salvar ineficiencias.

P.: ¿Recomendaría una dolarización en la Argentina?


J.de G.:
La Argentina hoy está igual que Ecuador en 1999, y la dolarización es la única forma que tiene para recuperar la confianza. Aquí inventamos el colchón bank; nadie tenía un centavo en los bancos. Y ahora los depósitos se han recuperado. Claro que ustedes fueron más campeones. Porque acá sí se respetó la moneda en la que tenía los ahorros la gente. El que tenía dólares recibió dólares. Pero ustedes fueron para atrás. En lugar de dolarizar, pesificaron. Acá, ahora nos dicen que en la Argentina los precios están de remate, pero no saben que la cadena de producción está arrasando con un montón de empresas y con el empleo. Y, le digo más, estoy preocupada por Chile, que lleva un año y medio de recesión. A menos que chile dolarice para salvar las Unidades de Fomento (N. del E.: un mecanismo de indexación similar al CER argentino), van a tener problemas bien serios.

P.: Las encuestas muestran cierto crecimiento en el descontento de la gente con la dolarización y están apareciendo planteos para salir de ese esquema... ¿Tienen fuerza estas posturas?


J.de G.:
En Quito, hay un grupo de extrema izquierda que no quiere la dolarización porque ya no tiene a quién hacerle consultorías. Esa gente se dedica a despreciar la dolarización. Pero la dolarización ha ido más allá de lo que la gente podría pensar. Ha hecho un gran bien a este país y, además, no hay forma de salir, porque la gente se va a llevar la plata. ¿Cree que los ecuatorianos irían a cambiar sus dólares por sucres otra vez?

P.: ¿Piensa en soluciones alternativas para que Ecuador aproveche la estabilidad que da el dólar y deje de ser un país pobre?


J.de G.:
La solución es tener más calidad en su producción, tener más ingenio y ser más eficiente. La globalización obliga en el siglo XXI a ser cada vez más eficiente y añadir más valor. Pero, para eso, no se necesita ir para atrás, saliendo de la dolarización. Acá hay grandes inversiones que se hacen a pesar de la inseguridad jurídica. Hay una multinacional que acaba de cerrar sus fábricas en Venezuela para abrirlas acá. Telefonía de celulares está invirtiendo más de u$s 50 millones. Esto no se hubiera hecho sin dolarización.

Dejá tu comentario

Te puede interesar