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16 de octubre 2013 - 15:35

Dudas tras elecciones, eje de debate empresarial

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Miguel Blanco, presidente de IDEA.
"Nunca pensé que diría esto", confesaba el dueño de una importante empresa. "La verdad es que se la extraña", sorprendió el industrial para referirse al reposo que debe mantener la Presidente Cristina de Kirchner.

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En un marco caracterizado por la incertidumbre sobre qué hará el Gobierno luego del resultado de la elección legislativa que -descuentan- será negativo para el oficialismo, comenzó el 49° Coloquio de IDEA, el principal encuentro empresario del año.

A pocos días de las elecciones el Hotel Sheraton será un lugar de paso obligado para los candidatos. El presidente de IDEA, Miguel Blanco, en su discurso tuvo conceptos bastantes críticos al Gobierno: defendió la independencia de los poderes, reclamó previsibilidad, cuestionó los controles y reclamó que Argentina tenga con el mundo "relaciones maduras".

Con este marco de cuestionamiento a las políticas oficiales le tocó el turno al gobernador Daniel Scioli. Con su espíritu conciliador aceptó que restan cosas por hacer aunque les recordó que se hicieron "muchas cosas buenas" y recomendó "cuidar el vigoroso mercado interno".

Consciente del auditorio al que le hablaba, sorprendió cuando a su estilo admitió que el Gobierno no logró resolver el tema de la inflación. "Obviamente el camino no ha dado resultado", aseguró para luego agregar que "hay que ver como lo abordamos", sorprendiendo con esta definición a un auditorio que hasta esa frase no prestaba demasiada atención. Escuchaban con atención los gobernadores de Santa Fe, Antonio Bonfatti, que recibió un fuerte aplauso solidario por el atentado que sufrió, y el de Salta, Juan Manuel Urtubey. También se pudo ver al embajador de Brasil en Argentina, Everton Vargas, el titular del HSBC, Gabriel Martino; el de Citibank; Juan José Brochou, el presidente de Wallmart, Horacio Barbeito, Enrique Cristofani de Santander Río, Carlos Grimaldi de la petrolera Medanito S.A, Tomas Hess de Exxon, y Jorge Stuart Milne del Banco Patagonia, entre otros.

Como más de uno imaginó, finalmente Martín Insaurralde no participará el viernes en el panel donde si estarán Francisco De Narváez (habitual concurrente a estas reuniones), Sergio Massa (evalúa ser uno de los que más permanezca, ya que llegaría el jueves y se quedaría hasta el cierre, el viernes) y Margarita Stolbizer, quienes intentarán seducir a la audiencia. Cada uno presentará su propuesta electoral, su percepción del momento político y económico del país, pero "no habrá debate entre ellos", precisó el presidente del coloquio, Jorge Goulu, quien además es gerente general de IBM para América del Sur y gerente general de IBM Argentina. El faltazo del intendente de Lomas de Zamora y primer candidato a diputado bonaerense por el Frente para la Victoria fue justificado por los empresarios teniendo en cuenta el "problema" que le provocó el "papelón" de Juan Cabandié.

Lo que se vislumbró como un cambio de actitud o como "quizás no hay nadie a quién preguntar", es la prometida presencia de Florencio Randazzo, ministro de Interior y Transporte, quien participará del panel de Infraestructura y Logística.

Justamente Randazzo es bien conceptuado por los hombres de negocios y rescatan que haya solucionado el problema de los documentos de identidad y de los pasaportes. "Es cierto que le tiraron una papa caliente", pero uno de los primeros mensajes que les hizo llegar el ministro a las empresas vinculadas al transporte es que "más les vale que se pongan las pilas", comentaba un importante directivo de una empresa del sector. La presencia de Randazzo no deja de ser una novedad, ya que en los últimos años fue notoria la ausencia de altas autoridades del Poder Ejecutivo en las reuniones de IDEA.

Con la asistencia de empresarios, economistas y dirigentes políticos se realizó el cóctel previo a la apertura, donde había más preguntas y dudas que respuestas. Una de las quejas constantes de los hombres de negocios es la dificultad de contar con interlocutores en el Gobierno que tengan poder de decisión. A esta situación ahora se sumó la preocupación de quién realmente está manejando el país. Algunos afirman que el Gobierno está en manos de Máximo Kirchner, y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini para los temas políticos. En tanto, en materia económica algunos insisten que el poder lo tiene el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, en tanto otros apuestan al vice ministro de Economía, Axel Kiciloff.

Pero donde todos coinciden es en que durante el reposo de Cristina "no se tomará ninguna decisión de importancia". En este contexto, se explica la enorme preocupación empresarial respecto de la salud presidencial y desean que la jefa de Estado se reponga rápidamente.

Descartan que, de haber cambios de gabinete recién se producirán cuando Cristina retome su ritmo habitual. En tanto, en la Casa Rosada estiman que en los primeros días de noviembre ya pueda estar en funciones si la recuperación sigue siendo tan buena como hasta ahora.

• Salida al exterior

Hasta hace un par de semanas, el clima en los medios empresarios era en buena medida negativo respecto a las perspectivas económicas por la incertidumbre que causan cuestiones como la reducción en las reservas, la menor actividad económica, la marcha de la inflación, entre otros temas.

La gran duda era - y es - cómo se va a llegar a 2015, porque entre el empresariado existe consenso en cuanto a la necesidad de una transición ordenada.

Pero las negociaciones con el CIADI y el acercamiento al Fondo Monetario Internacional generaron expectativas de que el Gobierno retome, como había anticipado en su momento Cristina, las negociaciones con el Club de París y por lo tanto transite el camino de la regularización de las relaciones financieras internacionales, un tema importante particularmente para quienes se fondean en el exterior. Esta fue una de las cuestiones más comentadas por los empresarios mientras comían sushi en el lobby del hotel Sheraton.

En sus comentarios, algunos empresarios creen que el Gobierno, tras las elecciones, va a reducir los subsidios a los sectores más pudientes, una esperanza que alimentó en las últimas semanas la vertical suba de las acciones de las compañías eléctricas.

En muchos casos también observan con buenos ojos la aceleración del ritmo de devaluación, en particular aquellos que tienen atados sus negocios a las economías regionales. Pero las opiniones no son unánimes; hay otros que apuestan a que no habrá sorpresas y descartan medidas de ajuste en lo inmediato.

El nombre más mencionado por los dirigentes empresarios fue el de Moreno. Están los que comentaban la presión que ejerce el funcionario para suscribir BAADE; los que se quejan que no logran destrabar los pedidos de importación; sus controles de precios, ganancias y las órdenes no escritas que complican, y mucho, especialmente a las compañías multinacionales cuando deben explicarlas a sus casas matrices. "¡¿De dónde sacan que desde que Cristina está de reposo, Moreno está más mansito?!", se quejaba un banquero.

Otro de los comentarios son las internas que hay entre el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, de quien sostienen está peleado con Moreno y con Kiciloff. La titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, afirman que está peleada con todos ellos, incluso con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, quien trata de mantenerse lejos de las disputas de poder.

Algunos interpretan que la reaparición de Amado Boudou y estas señales hacia los mercados no fueron casuales y las celebran, aunque no apuestan muchas fichas a que el Vicepresidente tenga un rol más destacado cuando vuelva la jefa de Estado.

Si bien el resultado electoral alejó el temor a que el oficialismo pueda insistir con la modificación de la Constitución para forzar una reelección, esto no significa que se haya disipado la preocupación respecto de las cuestiones institucionales, un tema sobre el que IDEA viene insistiendo desde hace años y que ya fuera motivo de debate en otros coloquios. No resulta casual, en este contexto, que el orador invitado para la primera cena haya sido James A. Robinson, autor de "Por qué las naciones fallan" y profesor de la cátedra de Gobierno en la Universidad de Harvard.

Robinson explicó que para invertir y prosperar, la gente necesita saber que si trabaja duro, se puede ganar dinero y, sobre todo, conservarlo. Ahí es donde entran en juego unas instituciones sanas y en las que poder confiar. Para Robinson, que conoce bien Latinoamérica y focalizó su disertación en el caso de Argentina, las razones que explican el éxito de un país es si tiene instituciones que fomentan e incentivan la libre empresa.

Otra forma de medir el interés que estos temas despiertan en los empresarios es la cantidad de inscriptos al 49° Coloquio. Con relación al año pasado, el número de empresas aumentó 10% llegando a medio millar las compañías que patrocinan el encuentro. En cuanto a los asistentes, 40% son números uno de sus empresas - presidentes, gerentes generales o CEOs - 38% son socios directores y el resto gerentes. El encuentro registra un récord de sponsors, ya que este año suman 94, superando los 92 del 2012.

Uno de los paneles que más interesa a los empresarios es el referido a la estructura impositiva. Goulu anticipó que se analizará cómo la estructura tributaria promueve u obstruye la inversión productiva, en momentos en que la presión tributaria supera hoy en la Argentina el 40% del PIB y el gasto público consolidado de la Nación, las provincias y los municipios está cerca del 46% del PIB, ambos valores récords históricos.

En materia de impuesto a las Ganancias de las Empresas, en la Argentina la tasa llega a 35%, la más alta de la región (en Brasil es 34% y en Chile 20%) mientras que el promedio mundial se ubica más de 10 puntos por debajo, alrededor de 24%. Igualmente fuerte es la presión tributaria sobre las empresas medianas.

Según un estudio del Banco Mundial (Doing Business 2013) Argentina se ubica en el cuarto lugar en el mundo entre los países que más presión ejercen sobre las empresas medianas, sobre un total de 185 naciones, sólo superada por Congo, Gambia y Comoras.

En el caso argentino, "los impuestos pagados por una empresa mediana equivalen a 108% de la ganancia bruta contemplando todos los impuestos (nacionales, provinciales y municipales)". En Chile dicha tasa se reduce a 28%, en Brasil es 69% y en Estados Unidos 46%.

Esta noche está prevista una cena con famosos chefs, con una barra de tragos a cargo de la barman Mona Gallosi, y un show musical aunque luego de escuchar a lo largo del día cuántas oportunidades perdidas tiene la Argentina por decisiones propias, seguramente a Palito Ortega le será muy difícil hacer que los empresarios canten La Felicidad.

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