El debate por la medición de la pobreza en la Argentina no se cierra. Incluso, con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del cuarto trimestre de 2025 se observa que la curva de baja de la pobreza se frenó y el índice comenzó a crecer: se ubicó en 30% en los últimos tres meses frente al 27% promedio entre julio y septiembre, sin tener en cuenta la controversia técnica derivada de la mejora en la captación de ingresos. Ahora bien, con un ajuste de ingresos, la tasa de pobreza entre octubre y diciembre de 2025 habría ascendido al 35%, cinco puntos por encima del 30% que surge de los microdatos publicados por el INDEC, según la consultora LCG.
Pobreza: con una mayor inflación y pérdida de poder adquisitivo, estiman que se aceleró en el primer trimestre
El último cuatrimestre de 2025 dejó una inercia más alta de pobreza que impactaría negativamente junto a la aceleración de precios. Ahora bien, ¿de cuánto sería la pobreza con un ajuste de la captación de ingresos de la EPH?
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Con un ajuste de ingresos, la tasa de pobreza entre octubre y diciembre de 2025 habría ascendido al 35%, cinco puntos por encima del 30% que surge de los microdatos publicados por el INDEC, según la consultora LCG.
La mejora en la captación de ingresos, sobre todo de los informales registrados, ayudó a mejorar el índice de pobreza durante 2025. "Sigue siendo un interrogante el fenomenal impulso de los salarios informales", señaló la consultora, al remarcar que esos ingresos crecieron un 4,5% mensual promedio entre enero y febrero, por encima del promedio general.
A fines de marzo, el INDEC había informado que la pobreza descendió al 28% en el segundo semestre de 2025, una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al semestre anterior y de casi 10 puntos frente a un año atrás. Sin embargo, los microdatos correspondientes al cuarto trimestre mostraron que la incidencia de la pobreza trepó al 30% entre octubre y diciembre, casi tres puntos más que en el tercer trimestre. Esto deja un piso más alto de cara al primer semestre de 2026, en un contexto menos favorable debido al debilitamiento de los salarios y la aceleración de los precios.
Los salarios registrados -que incluyen públicos y privados- aumentaron 3% nominal en marzo y anotaron su séptima caída consecutiva del poder adquisitivo. De esta manera, los haberes acumularon un recorte de 4,67% en los últimos siete meses, según el cálculo de Ámbito en base a los datos oficiales.
En tanto, la canasta básica alimentaria, que mide el umbral de indigencia, acumuló en el primer trimestre del año una suba de 11,6%, mientras que la canasta básica total, utilizada como umbral de pobreza, escaló 9,6% entre enero y marzo, según la medición oficial del INDEC. Aunque en abril aumentaron por debajo del promedio de inflación y acumularon un alza de 12,8% y 12,3%, respectivamente.
La jubilación mínima con bono -que está congelado desde marzo de 2024- acumula una caída de 17,6% real entre 2023 y 2026, según datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. Mientras que el haber sin bono perdió 10,2% de poder adquisitivo en ese período.
En esa línea, durante el primer cuatrimestre la pobreza anotó ligeros avances de acuerdo con el nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella. El índice se ubicó en 29,2% para el semestre que va entre noviembre de 2025 y abril de 2026, con un intervalo del 95% de confianza entre 27,7% y 30,6%. Además, se observa una marcada suba del índice durante el primer cuatrimestre del año producto de la pérdida de poder adquisitivo y la aceleración inflacionaria.
¿De cuánto sería la pobreza con un ajuste de la captación de ingresos de la EPH?
El informe detectó una creciente divergencia entre los ingresos laborales relevados por la EPH y los que muestran otras estadísticas oficiales, como el SIPA y el Coeficiente de Variación Salarial (CVS). Como ejemplo, señaló que los salarios de trabajadores privados formales declarados en la encuesta representaban históricamente el 81% de los registrados por el SIPA entre 2017 y 2023, pero en el cuarto trimestre de 2025 esa relación escaló al 93%.
A partir de esa diferencia, LCG realizó una corrección de los ingresos laborales tomando como referencia las brechas promedio observadas entre 2017 y 2023. Y el resultado fue una tasa de pobreza más alta: 35% para el cuarto trimestre y 32,7% para el promedio semestral, frente al 28% oficial.
"Con esta corrección de ingresos usando fuentes oficiales, la disminución de la pobreza no fue de una magnitud tan grande durante 2025 y parece incluso haberse frenado", advirtió la consultora.
El planteo suma un nuevo capítulo al debate sobre la sostenibilidad de la mejora social que exhibe el Gobierno. Aunque los indicadores muestran una recuperación respecto del pico de pobreza registrado tras la devaluación de diciembre de 2023, distintas consultoras privadas vienen alertando que el deterioro del empleo, la desaceleración salarial y la pérdida de ingresos disponibles podrían limitar esa tendencia en los próximos meses.




