Eduardo Duhalde se comunicó ayer con el titular del Fondo Monetario, Horst Köhler, para seguir buscando un acuerdo y evitar el default de la Argentina con el Banco Mundial. Desde Washington, hoy enviarán un nuevo borrador, el tercero, de la carta de intención, con las modificaciones que impulsa el FMI. El mismo será analizado hoy por el propio Duhalde y el ministro Lavagna. En la Casa de Gobierno se recibieron ayer señales claras de la necesidad de acordar con el FMI. El Tesoro de los EE.UU., a través de su portavoz, dejó en claro que la Argentina debe acordar con el FMI y que no debe esperar ayuda adicional por afuera de esas negociaciones. Con esto, echaron por tierra las versiones, muchas impulsadas desde Economía, de que el gobierno de EE.UU. iba a interceder ante el FMI para apurar el acuerdo. Todo lo contrario: reforzaron la posición de Anne Krueger, N° 2 de ese organismo. Köhler recordó a Duhalde, además, las diferencias que aún existen para cerrar un acuerdo en las cuentas públicas, el tope a la emisión de dinero, y los controles de cambio lo que reflejó que más allá del acercamiento de ayer, el acuerdo aún sigue siendo difícil.
Duhalde recogió ayer varios reclamos del FMI. En primer lugar, el error estratégico, asignado también a Lavagna, de haber anticipado que la Argentina no iba a pagar con reservas el vencimiento del Banco Mundial por u$s 800 millones el próximo jueves 14. Hay otro no menor: de los 60 puntos que figuran en la carta de intención, hay 34 sin resolver. Otro punto en contra para la dupla Lavagna-Nielsen.
Del diálogo con Köhler, trascendieron los puntos clave de la negociación:
• El compromiso de negociar directamente Duhalde con Köhler. «Hay temas que los técnicos no manejan», repitieron en Casa de Gobierno, donde la preocupación mayor pasaba por que la misión negociadora del FMI no vendrá esta semana.
• «Quiero seguir negociando», dijo Duhalde al inicio, para dejar en claro el interés del gobierno en evitar el default. Aseveró a Köhler que la economía está equilibrada, que se ve una tendencia al crecimiento, que hay orden político y social y que el acuerdo con el FMI ayuda a la transición política.
• «Acordemos, pero tengo una restricción: no podemos hacerlo si eso implica frenar esa tendencia al crecimiento o relanzar la inflación», agregó Duhalde. «Mándeme la carta de intención, la vamos a leer con Lavagna y si se necesita intervención política estoy dispuesto a hablar cuantas veces sea», agregó el Presidente.