"Duhalde hizo lo contrario de lo que había que hacer"
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Periodista: ¿Cómo califica el manejo de la economía del gobierno de Eduardo Duhalde?
Ricardo López Murphy: ¿Quiere que sea sincero? Este gobierno hasta ahora hizo todo lo contrario a lo que debería haber hecho, que no es otra cosa que restablecer las reglas de juego básicas de un país capitalista que cumple con los contratos y sus promesas.
P.: ¿Puntualmente, qué medidas critica?
R.L.M.: Primero, se festejó el default como si fuera la gloria en una Asamblea Legislativa en la que estuvieron representados todos los políticos. Segundo, se volvió a la devaluación, un mecanismo que siempre se usó y nunca dio resultados. Tercero, se realizó una pesificación asimétrica. Cuarto, se sancionó una ley para subsidiar a los quebrados para que nadie pueda cobrarles.
P.: A usted se lo vinculó últimamente en reuniones con militares y se sospechó sobre sus convicciones democráticas.
R.L.M.: Directamente, eso fue una canallada. Que quede claro que la Argentina tiene una sola solución y siempre es dentro de la ley y las instituciones. Respetar la ley es lo que hizo grande al país. Los mejores momentos de la Argentina fueron cuando la ley se cumplió y cuando no había ningún tipo de sospechas de que se cumplirían en el futuro.
R.L.M.: Por ahora, no veo por la calle gente con carteles diciendo que López Murphy tenía razón. Creo que la gente todavía no entendió dónde estuvo el problema y por dónde pasa la solución. En la Argentina, hay mucho desconcierto para conocer qué fue lo que salió mal. Nos preguntamos qué fue lo que fracasó, qué falló. Ahora buscamos como culpables a los bancos, a los economistas y a cualquiera que camine por la calle. El próximo paso es que culpemos a los brujos que nos hechizaron y que por eso no podemos salir adelante.
P.: ¿Pero no cree que hay una comprensión mayor de lo que era su plan económico?
R.L.M.: En las últimas elecciones, hubo quien hizo campaña política con el slogan de no pagar la deuda externa y ganó. Y eso fue después de mi gestión.
P.: ¿Cómo tomó las declaraciones de Dornbush, que recomendó que asuma la conducción de la Argentina un grupo de expertos internacionales?
R.L.M.: Algunos nos humillan públicamente. Nos dicen que la salida que tenemos es que nos intervengan para disciplinarlos. Desde ya, creo que es una barbaridad cualquier propuesta de este tipo, además de una falta de respeto. El problema es que nosotros no hacemos nada para que se nos respete. Los primeros que nos humillamos fuimos nosotros mismos al festejar que no pagaríamos la deuda. Un país tiene un serio problema cultural si festeja que no va a pagar sus compromisos.
P.: ¿Eso fue lo peor que hizo la Argentina en los últimos meses?
R.L.M.: Después fuimos por más y modificamos una Ley de Quiebras para evitar que nos cobren lo que debemos.
P.: ¿Cree en dolarizar la economía?
R.L.M.: Ningún atajo o pócima mágica resolverá nuestros problemas. Los problemas se arreglan con responsabilidad. Ahorrando en tiempos buenos, gastando menos en los malos, recaudando lo que corresponde y cumpliendo a rajatabla nuestras promesas.
P.: La Argentina está emitiendo moneda, y las provincias, bonos. ¿Tienen respaldo esas emisiones?
R.L.M.: Dejemos bien en claro que ni los bonos que está por emitir el gobierno ni las monedas o pseudomonedas que se emitirán por la devaluación o las monedas provinciales en un país en default tienen respaldo. Hoy la Argentina tiene más monedas que Afganistán.
P.: ¿Volvió a hablar con Fernando de la Rúa?
R.L.M.: Sí. Hoy mantenemos una relación afable. Personalmente, soy respetuoso de su investidura como ex presidente. No sé si otros personajes que estuvieron a su lado y no le hablaron en su momento con la sinceridad que le hablé yo tienen el mismo respeto.
P.: ¿En esas conversaciones, De la Rúa le dijo alguna vez que se arrepentía de haberlo echado?
R.L.M.: Si se arrepintió, no me lo dijo.
R.L.M.: En el diagnóstico inicial y en afectar instituciones como el Banco Central que él mismo había contribuido a fortalecer. El creyó en que el ajuste no era necesario y que un gran shock de confianza generaría un círculo virtuoso que nunca llegó. Luego tuvo que reconocer la realidad, pero ya era tarde económica y políticamente.
P.: ¿Cómo ve hoy la situación política para las próximas elecciones?
R.L.M.: Están en gestación tres grandes fuerzas: una extrema izquierda, la actual corriente gobernante con otra faceta y lo que yo llamo un «polo de referencia» con dirigentes más rebeldes y que reflejen lo que realmente pasa en el mundo y donde yo me ubico.
P.: ¿Qué quiere decir con reflejar «lo que pasa en el mundo»?
R.L.M.: Que se respete la propiedad privada. Que se defienda el crédito público. Que se respeten los contratos firmados y la libertad. Que se respete el ahorro de las personas y la seguridad jurídica. Y donde, además, no se persiga a los ancianos en las calles para golpearlos.
• Conversaciones
P.: Dentro de ese «polo de referencia» que usted menciona, también se vincula a Mauricio Macri, a Carlos Reutemann y a Patricia Bullrich. ¿Haría una alianza con alguno de ellos?
R.L.M.: Tengo entendido que los dos primeros trabajan dentro del PJ. Con la que tengo conversaciones es con Patricia Bullrich, con la que compartí momentos en el gabinete nacional. Es una de las personas con más futuro y que realmente entiende la situación de la Argentina.
P.: ¿Por qué menciona a la primera fuerza como «extrema izquierda» y no «izquierda»?
R.L.M.: Porque lo que se está viendo desde ese polo no es izquierda o centroizquierda, sino «extrema izquierda». Lo que aquí estamos viendo, con serias posibilidades electorales, no se ve ni en Europa ni en ningún lugar serio del mundo. Es más que una izquierda normal. Se proponen y se discuten cosas que en cualquier país civilizado serían rechazadas por alocadas. Este es uno de los dramas de la Argentina; que su socialismo no sea como el de Ricardo Lagos en Chile, el de Julio María Sanguinetti en Uruguay o el de Fernando Henrique Cardoso en Brasil.
P.: ¿Cuál es el futuro de la UCR?
R.L.M.: Necesitará un proceso de reestructuración muy fuerte, rescatando los valores de cuando fue fundado el partido. Creo que, electoralmente, no tendrá un destino claro. En el corto plazo, supongo que continuarán integrando la alianza con los actuales gobernantes. Es curioso, el apoyo que no le dieron a De la Rúa, un hombre de su propio partido, se lo dan a Duhalde. La UCR es hoy un partido que no apoya el blindaje de su presidente, pero sí el default. Y pensar que en algún momento era un partido que se enorgullecía de respetar las instituciones...
P.: A la distancia, ¿por qué la Argentina llegó a esta situación?
R.L.M.: La Argentina se sacó la grande en los '90, y así y todo gastó de más. Ahora, a la distancia, percibo algo. En realidad, durante la década pasada, muchos políticos gastaron de más sabiendo en su subconsciente que, llegado el caso, no iban a pagar la deuda. Esto se vio claramente en la provincia de Buenos Aires. Los que gastaron de más fueron los que ahora no pagan la deuda y la condenan.
Entrevista de Carlos Burgueño




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