Duhalde le pidió que se quede a Pignanelli
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Aldo Pignanelli y Roberto Lavagna
Durante el fin de semana, hubo contactos telefónicos del presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, con Pignanelli, para convencerlo de que modifique su postura. Al Presidente no le conviene, en medio de la negociación con el Fondo, que haya un nuevo recambio en el Central, conocidos los reclamos del organismo internacional para dotar de independencia al organismo.
«Si viaja, el que se va soy yo», le dijo Lavagna a Duhalde ese viernes.
Pignanelli también viene exigiendo hace tres semanas que su pliego sea finalmente aprobado en el Senado. Por ahora, se desempeña como presidente «en comisión» del Central, pero precisa la aprobación de su pliego para asegurarse su permanencia hasta el 27 de setiembre de 2004, cuando vence el mandato de seis años que inició Pedro Pou.
Sin embargo, la oposición de senadores menemistas encabezados por Eduardo Menem (que quiere manos libres para el nuevo gobierno), de formoseños (enfrentados con el director del BCRA, como Ricardo Branda) y de algunos duhaldistas cercanos a Roberto Lavagna está demorando esa designación. Ya «cajonearon» los pliegos de cuatro nuevos directores de la institución.
«Ya estoy harto de tantas idas y vueltas. En estas condiciones prefiero irme y me puede reemplazar Jorge Levy», le dijo el viernes por la noche Pignanelli al jefe de Gabinete, sugiriendo al mismo tiempo su reemplazo por el nuevo superintendente de bancos y hombre muy allegado al presidente de la Nación, Eduardo Duhalde. Pero altas fuentes del Central confiaban en que la sangre no llegará al río.
«El viernes se enfureció cuando lo vio a Lavagna por televisión tirándose en contra de la política del Central. Pero creo que esto no provocará actitudes drásticas», confiaba un miembro del directorio allegado al titular del BCRA.
El ministro de Economía salió a contestar ese mismo día tras conocer la insistencia del BCRA por imponer su proyecto para abrir ya el «corralito». Esto lo había expresado el director de la entidad, Guillermo Lesniewer, ante un calificado auditorio de la Universidad Di Tella. Pero la reacción de Lavagna no se hizo esperar y acusó al Central de «no cumplir con su tarea».
Ayer, el titular de Hacienda continuó con esa postura, al asegurar que «aduciendo razones técnicas, el BCRA pone intereses sectoriales por encima de los intereses de la gente». Claro que, al mismo tiempo, indicó que no estaba peleado con Pignanelli y que desconocía la posibilidad de una renuncia.
Pero por ahora sigue todo en suspenso. La continuidad de Pignanelli y, en caso de que se quede, la realización de esta gira por los Estados Unidos que emprendería hoy mismo.
P.W.




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