Eduardo Duhalde firmará hoy el demorado decreto que reglamentará la «factura de crédito» y se asegura que ya para marzo este instrumento podría estar en funcionamiento. Para presentar en público la medida, Duhalde organizó un acto en Olivos para hoy a las 16 horas, donde otra vez estará rodeado por más de 300 empresarios de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), las principales defensoras del nuevo sistema. A la derecha de Duhalde estará presente el ministro de Producción, José Ignacio de Mendiguren, que presentará este decreto como el primer acto concreto desde que es funcionario.
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En síntesis, la medida que se anunciará hoy se basa esencialmente en la posibilidad de que los bancos y las entidades financieras garanticen el cobro de las facturas, y que éstas puedan circular como instrumento de pago. Este régimen imita el sistema de la «duplicata» brasileña y establece que en todo contrato de compra-venta o alquiler, sin importar que sean ambos personas físicas o jurídicas, se debe emitir un título llamado «factura de crédito». El que recibe el instrumento estará obligado a aceptarla. Debe luego llevarla al banco y se le permite utilizarla como garantía para descontarla y conseguir líneas de crédito a una tasa baja.
El proveedor de un bien o un servicio, que es quien emite la factura, tiene la potestad de decidir si quiere documentar el pago a plazo de la mercadería que vendió mediante este instrumento. Por lo tanto se supone, que si no media alguna presión comercial de por medio, el proveedor está en situación de exigir que el comprador la reciba y dé el conforme a las nuevas facturas.
•Refuerzo
Si el sistema funciona, el proveedor podrá entregar la factura al banco y descontarla en condiciones similares a lo que haría con un cheque de una empresa que fuera buen pagador. Para reforzar la calidad del instrumento, el decreto que se firmará hoy le da carácter de título ejecutivo a las facturas, lo que según espera el Ministerio de la Producción, facilita el cobro de los particulares y de los bancos en caso de cumplimiento. Hasta ayer las entidades financieras no se habían pronunciado oficialmente sobre este nuevo régimen. Sin embargo, fuentes financieras estimaron que en medio de una situación donde se acumulan más de 4 millones de cheque rechazados por la crisis económica, sería difícil que un tráfico de estas facturas tenga 100% de respaldo.
Hay otra variante de la «factura de crédito» que se incorpora al sistema, la «bancaria». Esta deberá contener los mismos datos que la anterior, pero la diferencia es que crea un sistema de pagos donde los bancos se hacen cargo integralmente de la gestión del cobro de quien emite la factura. El funcionamiento de este otro instrumento comienza a operar cuando se realiza la compra y el vendedor comunica al banco y envía un comprobante de la transacción. El banco deberá entregar un duplicado de la cobranza bancaria de la factura de crédito al comprador o locatario como mínimo con 15 días corridos de anticipación al vencimiento de la deuda. Luego la cobranza bancaria deberá ser cancelada por el deudor directamente en la entidad financiera. En el caso que no se cancele a tiempo, el banco podrá tomarse un plazo de espera (preestablecido por el cliente), y luego de ese tiempo la ejecución de la cobranza podrá ser iniciada tanto por el vendedor como por el banco interviniente.
En el decreto se establece además un registro de personas que no cubrieron sus deudas, donde quedarán registrados los incumplimientos en el pago de facturas.
En el régimen estarán incluidos todos los contribuyentes inscriptos en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) más los monotributistas, lo que da un público potencial de más de 4 millones de contribuyentes.
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