La economía estadounidense creció 3,4% en el segundo trimestre de este año, sostenida por la caída del déficit comercial y la mejora de las inversiones de las empresas y pese a un enlentecimiento del consumo, indicó el viernes el departamento de Comercio.
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Se trata del crecimiento más vigoroso registrado desde el primer trimestre de 2006. Los analistas preveían un alza de 3,2% del Producto Interior Bruto (PIB), mientras que los datos del primer trimestre indican un alza de 0,6% en términos anualizados.
Al día siguiente de un movida jornada en la Bolsa, en la que el índice Dow Jones cayó más de 300 puntos, a causa de los temores sobre el mercado inmobiliario y del crédito, estos indicadores eran muy esperados.
El ministerio también revisó a la baja el crecimiento de los tres años precedentes, que fue de sólo 3,2% en promedio, es decir 0,3 punto menos de lo estimado previamente.
De este modo, el crecimiento fue de 3,6% en 2004 (en lugar de 3,9%), 3,1% en 2005 (en lugar de 3,2%) y 2,9% en 2006 (en lugar de 3,3%), según las cifras oficiales.
Las revisiones van hasta el primer trimestre de este año, ya que el muy mediocre 0,7% también fue revisado a la baja: a sólo 0,6%.
La aceleración del segundo trimestre se debe entre otras cosas a la mejoría de la balanza comercial, que fue el principal factor que contribuyó al crecimiento económico.
Los consumidores continuaron sosteniendo el crecimiento, a pesar del brusco enlentecimiento de sus gastos (sólo +3,1%, contra +3,7% en el trimestre precedente, es decir el ritmo de aumento en términos anualizados desde fines de 2005). Sobre todo, la compra de bienes se enlenteció sensiblemente).
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