La debilidad de las exportaciones y la constante caída en la construcción de casas pesaron en el primer trimestre sobre la expansión de la economía de Estados Unidos, que registró el menor ritmo de crecimiento en cuatro años, dijo el viernes un informe del Gobierno.
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El Producto Interno Bruto (PIB), que mide el valor de la producción total de bienes y servicios de la economía, se expandió a una tasa del 1,3 por ciento en el primer trimestre del 2007, según la estimación avanzada del Departamento de Comercio.
La cifra es menor a la tasa de crecimiento del PIB en el cuarto trimestre del 2006, de 2,5 por ciento e inferior a la previsión de economistas de Wall Street que esperaban un crecimiento de 1,8 por ciento.
Para encontrar un crecimiento más débil hay que remontarse a los tres primeros meses del 2003, cuando el PIB se expandió a una tasa de 1,2 por ciento.
El crecimiento ha estado moderándose desde fines del año pasado, bajo el impacto del declive del sector inmobiliario, donde los crecientes incumplimientos de pagos de hipotecas están afectando a los deudores hipotecarios de baja calificación.
Esto a su vez conduce a una disminución de la construcción, que debería terminar una vez que se reduzcan los inventarios de casas sin vender.
El gasto residencial se contrajo un 17 por ciento en el primer trimestre después de las bajas de 19,8 por ciento en el cuarto trimestre y de 18,7 por ciento en el tercer trimestre del año pasado.
El período enero-marzo del 2007 fue el sexto trimestre seguido en el que el gasto en construcción residencial se contrajo.
Steve Barrow, un especialista en mercados cambiarios de Bear Stearns en Londres, dijo que el dólar probablemente continúe presionado por las preocupaciones sobre el debilitamiento de la expansión en Estados Unidos.
"Hay un PIB bajo y un deflactor alto, y esa es la peor combinación", dijo Barrow. "La idea de una estanflación (estancamiento con inflación) no estará lejos de la mente del mercado".
El deflactor implícito, una de varias medidas de los precios dentro del reporte del PIB, se elevó a un ritmo de 4 por ciento en el primer trimestre, más del doble de la tasa de 1,7 por ciento del trimestre anterior.
Aparte, una lectura sobre los precios que sigue la Reserva Federal, el índice de precios basado en el consumo personal, o PCE por sus siglas en inglés, sin contar energía ni alimentos, se incrementó a una tasa de 2,2 por ciento en el primer trimestre, algo por encima del 2,1 por ciento proyectado.
Eso representó un incremento desde el 1,8 por ciento en el cuarto trimestre y probablemente mantenga la cautela de los funcionarios de la Fed sobre una potencial aceleración de la inflación.
Pierre Ellis, economista de Decision Economics en Nueva York, dijo que "la debilidad en el número general (del PIB) en realidad representa una luz al final del túnel para la Fed, porque reduce la tensión sobre los recursos (de la economía) sin sugerir una nueva debilidad en la economía".
Las exportaciones disminuyeron 1,2 por ciento en el primer trimestre, un fuerte cambio con respecto al avance de 10,6 por ciento registrado en el cuarto trimestre. Fue el primer declive en las exportaciones desde el segundo trimestre del 2003, cuando bajaron a una tasa de 1,7 por ciento.
Muchos economistas dicen que el crecimiento podría recobrar fuerza más adelante en el año, una vez que el sector inmobiliario haya pasado su declive.
Tras difundirse el dato del PIB, el dólar cayó a un mínimo histórico contra el euro, mientras que los bonos del Tesoro inicialmente avanzaron pero en una segunda reacción, bajaron en precio por la preocupación de un avance de la inflación por la lectura del índice PCE subyacente.
El reporte del PIB mostró que los consumidores incrementaron el gasto en el primer trimestre a un ritmo anual de 3,8 por ciento, una modesta baja de la tasa de 4,2 por ciento en el cuarto trimestre.
Pero esto igualmente representó una reserva significativa de fortaleza ya que el consumo explica unos dos tercios de la demanda agregada total.
Un segundo reporte, del Departamento de Trabajo, reflejó que los costos laborales totales subieron 0,8 por ciento en el primer trimestre, por debajo de lo esperado.
Eso ocurrió a pesar de un alza de 1,1 por ciento en los salarios, la mayor desde una de 1,3 por ciento en el primer trimestre del 2001.
El reporte del PIB mostró que las compañías estaban cautelosas antes de acumular inventarios grandes.
El gasto en inventarios se incrementó a un ritmo de 14.800 millones de dólares en el primer trimestre, bastante debajo del ritmo de 22.400 millones de dólares del cuarto trimestre.
Fue la menor acumulación de inventarios desde el tercer trimestre del 2005, cuando las empresas los redujeron a un ritmo de 12.200 millones de dólares.
Pero la inversión empresarial mostró algunas señales de resistencia, con un alza de 2 por ciento en el primer trimestre, una recuperación parcial desde el declive de 3,1 por ciento en el último trimestre del 2006.
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