Apenas unos días después de que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) manifestaran públicamente su preocupación por la liquidez al solicitar líneas de intercambio de divisas (swap) a la Reserva Federal (Fed) para aliviar la presión sobre los bancos del país, el Ministerio de Energía de los EAU sorprendió anunciando su retiro del cártel petrolero OPEP.
Quiebre en la OPEP: qué escenario se abre para el petróleo tras la salida de Emiratos Árabes Unidos
El sorpresivo aviso del abandono de los EAU de la OPEP y OPEP+ sacudió no solo a la región sino a todo el mercado global. Sus consecuencias a largo plazo.
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El petróleo se mantuvo arriba de los u$s 110 en plena crisis energética
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Emiratos Árabes Unidos deja la OPEP y debilita a la organización petrolera
La salida de EAU de la OPEP y el conflicto en el estrecho de Ormuz, pone en alerta el mercado petrolero.
La página web oficial de la Agencia de Noticias de los Emiratos (WAM) fue la que dio a conocer la noticia, afirmando que los Emiratos Árabes Unidos han decidido abandonar la OPEP y la OPEP+ a partir del 1 de mayo, en consonancia con el plan estratégico y económico a largo plazo del país. Para los expertos esta medida representaría una ruptura importante en el seno de la OPEP, con implicaciones directas para los 11 miembros restantes: Arabia Saudita, Irán, Irak, Kuwait, Venezuela, Nigeria, Libia, Argelia, Congo, Guinea Ecuatorial y Gabón.
WAM afirmó que la decisión refleja la "evolución de las políticas sectoriales para mejorar la flexibilidad a la hora de responder a la dinámica del mercado, al tiempo que se sigue contribuyendo a la estabilidad del mercado de forma reflexiva y responsable".
Vale recordar que la OPEP fue fundada en Bagdad en septiembre de 1960 por Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela. Su propósito original era otorgar a los estados productores de petróleo un mayor control sobre los precios y la producción, después de que las grandes petroleras occidentales dominaran los mercados mundiales de crudo. Pero también es importante destacar que los Emiratos Árabes Unidos se encuentran entre los principales productores de la OPEP (4,05 millones de barriles por día), lo que los convierte en un actor importante con ambiciones de capacidad crecientes (con el objetivo de alcanzar los 5 millones de barriles por día para 2027). El analista de UBS, Matthew Cowley, reaccionó ante esta situación y les dijo a sus clientes: "Esto debilitaría la capacidad de la OPEP para defender los precios mínimos, especialmente durante las desaceleraciones económicas".
Al conocerse la noticia, los futuros del WTI cayeron, pero se han recuperado. Mientras que los futuros del Brent han vuelto a superar los 110 dólares por barril, mientras que las voces del sector advierten cada vez con mayor frecuencia que la guerra entre Estados Unidos e Irán podría convertirse en un conflicto interminable. Este sentimiento se vio reforzado por el fracaso de las conversaciones de Islamabad este fin de semana y los posteriores comentarios del presidente Trump sobre las propuestas de “alto el fuego” iraníes, en los que afirmó estar descontento con la actitud de Teherán. En este contexto sobrevino el repentino anuncio de la salida de los EAU del cártel petrolero OPEP que eclipsó la guerra entre Estados Unidos e Irán, lo que llevó a los participantes del mercado a especular sobre si esto podría provocar una profunda transformación de las políticas energéticas de Medio Oriente.
Desde el Ministerio de Energía de los EAU anunciaron que abandonarán la OPEP (creada en 1960) y el grupo petrolero OPEP+ (creado en 2016) a partir del próximo 1 de mayo, alegando que la decisión se produce tras una revisión de su capacidad de producción (con el objetivo de alcanzar los 5 millones de barriles diarios para 2027) y que se basa en los intereses nacionales del país. El anuncio de que abandonarán la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), grupo del que han sido miembros desde 1967, supone un duro golpe para el cártel, que en los últimos años ha luchado por mantener su unidad. Pero también el abandono de la OPEP+, que incluye a otros países productores como Rusia y México, sume a este grupo también en el caos.
La opinión de expertos
A corto plazo, los analistas de la región consideran que este anuncio no tiene mayor importancia. Con el estrecho de Ormuz cerrado, los productores de petróleo del Golfo no pueden alcanzar sus objetivos de producción de todos modos. Por eso, es probable que los mercados petroleros no le den importancia a la noticia y sigan centrados en las estancadas negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, Abu Dabi lleva tiempo quejándose de que la OPEP limita injustamente su producción de petróleo, y a largo plazo, la lógica de maximizar las ventas de crudo cuando se puede se ha reforzado ahora que se ha demostrado que la capacidad de exportación del Golfo depende de los caprichos de otros. Si bien contar con rutas alternativas puede ser deseable, resultará antieconómico y probablemente tardará al menos una década en completarse.
Los Emiratos Árabes Unidos ya poseen una de las economías más diversificadas del Golfo y desde hace tiempo se han preocupado más por intentar vender todas sus reservas de petróleo que por gestionar los precios.
Más allá de las implicaciones para el mercado petrolero, para el especialista Matthew Martin de Semafor, existe una división más profunda en juego. La decisión de los Emiratos Árabes Unidos es la señal más reciente de que ya no están dispuestos a mantener alianzas históricas que consideran innecesarias simplemente por el bien de la armonía. Esto afecta sobre todo a sus relaciones con Arabia Saudí, que se considera líder de los países del Golfo y se irrita ante la independencia de los EAU.
Cabe destacar que el anuncio de la retirada de la OPEP se produjo mientras los líderes del Golfo se reunían en Yeda para debatir la seguridad regional. El presidente de los EAU, Mohammed bin Zayed, brilló por su ausencia. Ausentarse de esa reunión y abandonar la OPEP al mismo tiempo se interpretará como un desaire al gobernante de facto de Arabia Saudí, el príncipe heredero Mohammed bin Salman. Hay indicios de que los EAU romperán aún más con organismos multilaterales en las próximas semanas. Es la señal más reciente de una profunda brecha entre ambos países tras los enfrentamientos por políticas y ambiciones divergentes en Sudán y Yemen, explica Martin. Económicamente, ambos países también han estado compitiendo cada vez más por el mismo grupo de viajeros, empresas e inversores. La aparente unidad regional surgida a raíz de la guerra con Irán parece haber desaparecido. Y a medida que los Emiratos Árabes Unidos sigan su propia línea política, la división no hará más que profundizarse.
Desde otro punto de vista el analista Jorge León de Rystad Energy hace hincapié en el hecho de que tanto la OPEP como la OPEP+ siempre han sido tan fuertes como la voluntad de sus miembros de retener barriles del mercado, y los EAU fueron uno de ellos. Por ende, perder a un miembro con una capacidad de más de 4 millones de barriles diarios y la ambición de producir más, supone arrebatarle al grupo una herramienta fundamental. Por ende, ahora le toca a Arabia Saudí asumir una mayor parte del peso de la lucha por la estabilidad de precios, y el mercado pierde uno de los pocos amortiguadores que le quedaban.
De todos modos, los efectos a corto plazo pueden ser menos pronunciados debido a las continuas perturbaciones en el Estrecho de Ormuz y a la incertidumbre geopolítica general, las implicaciones a largo plazo son más trascendentales. Una OPEP estructuralmente más débil, con menor capacidad de producción, tendrá cada vez más dificultades para ajustar la oferta y estabilizar los precios. Todo apunta a un panorama de oferta más fragmentado y a un mercado petrolero potencialmente más volátil con el tiempo, a medida que disminuye la capacidad de la OPEP para suavizar los desequilibrios.
La historia muestra que esta decisión llega tras décadas de cooperación constructiva, ya que los EAU se unieron a la OPEP en 1967 a través del Emirato de Abu Dabi, y su pertenencia a la organización continuó tras la creación de los Emiratos Árabes Unidos en 1971. Durante este período, el país desempeñó un papel activo en el apoyo a la estabilidad del mercado petrolero mundial y en la promoción del diálogo entre los países productores.
Lo cierto es que la salida de Abu Dabi debilita la cohesión de la OPEP, y el futuro del cártel petrolero ahora es incierto.



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