El jueves, en la Jefatura de Gabinete, Alfredo Atanasof encabezará una reunión en la que pretende arbitrar entre las partes que entraron en conflicto a raíz de la postergación en la aplicación del CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) que dispuso el Congreso la semana pasada. La alternativa planteada por Roberto Lavagna, el veto presidencial, chocó amargamente con la negativa de Eduardo Duhalde, quien propuso ahora una revisión «conversada», a pesar de las objeciones del Fondo Monetario Internacional.
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Atanasof convocó para la reunión a los estamentos del Poder Ejecutivo que tienen injerencia en el tema: desde el Banco Central y el Ministerio de Economía hasta representantes de las cámaras del Congreso y también del sector financiero, en las instituciones de ABA y ABAPRA.
El encuentro estará precedido por algunas conversaciones que llevó adelante el jefe de Gabinete. Si bien no estarán presentes, allí se analizarán las posiciones de los empresarios, sobre todo de la UIA y de AEA (Asociación Empresaria Argentina), que vienen reclamando la suspensión de ejecuciones y actualización de deudas. Los hombres de negocios desearían que esos mecanismos de indexación comiencen a aplicarse en enero próximo, es decir en la misma fecha en que los bancos deben comenzar a cumplir con la devolución de depósitos.
Esta postura de las empresas parece imposible de ser satisfecha ya que un acuerdo básico del gobierno con los bancos es que no volverá a postergarse la aplicación del CER, que regiría a partir de octubre. Lo que sí estarían dispuestos a analizar los funcionarios es un escalonamiento de los montos adeudados. Hasta ahora, no se aplicará el índice a los préstamos personales, hipotecarios y prendarios inferiores a $ 100.000. Y se lo aplicará, en cambio, a los préstamos superiores a $ 400.000. Entre una y otra cifra se establecería un sistema de bandas con distinto módulo de actualización.
Para el oficialismo, resolver este punto parece indispensable. Si bien en Olivos quitaban dramatismo a la presión que el Fondo Monetario Internacional ejerce sobre este punto, también admitieron que «es imposible llegar a un acuerdo si por lo menos no presentamos una solución consensuada entre bancos y empresas».
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