Washington (Reuters) - La economía latinoamericana podría crecer a un ritmo más cercano a 5% este año, comparando la tasa de 4,75% prevista en noviembre, según dijo ayer Anoop Singh. La razón en este cambio positivo de predicciones está en que algunos de los riesgos esperados no se han materializado y entonces el crecimiento podría ser ligeramente mayor.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Para 2007, el FMI anticipa que el crecimiento se moderará a 4,5% ante una desaceleración en la economía norteamericana, pero esto sería contrarrestado por una expansión más fuerte en la zona euro y en Japón.
«El ambiente externo ha continuado muy benigno, quizá incluso más de lo que supusimos, y estamos viendo una fortaleza algo mayor en algunos países», dijo Singh. «Por lo tanto, pienso que sus tasas de crecimiento terminaránligeramente por encima de lo previsto», agregó.
Según el funcionario, la región -que hace apenas seis años fue testigo de crisis financieras en Brasil, la Argentina y Uruguay-está ahora «plenamente recuperada». «Ahora están en una etapa de expansión, el tema está en asegurarse que sea sostenible.»
Además, Singh reafirmó estas ideas al explicar que hay buenas razones para creer que la actual expansión, la más vigorosa en décadas, durará más tiempo. «Me gustaría creer que algunos aspectos son diferentes de una forma positiva en lo que respecta a tener superávit, no déficit, en las cuentas fiscales y externas», afirmó. «Hay razones para pensar que hay algunas cosas que son diferentes, de manera que nos da una mayor confianza en que esto puedeseguir», agregó. Sin embargo, todavía hay muchas cosas por hacer y el funcionario opina que el mayor desafío para la región está en mejorar la inversión y la productividad, lo que podría ser abordado mediante una política fiscal y economías más abiertas.
Por otro lado, comentó que la deuda de la región, si bien todavía es alta, está siendo reducida y en promedio es menor que a mediados de la década de 1990. Una mayor contracción requeriría no sólo superávits fiscales, sino también tasas de crecimiento altas y sostenibles.