Siguen sin tocar fondo los bonos ya que los inversores, lejos de esperar el rebote, venden sus papeles asumiendo pérdidas que ya acumulan 58% desde principios de setiembre. Es que si hay algo en lo que el gobierno puede dar cátedra es en cómo quebrar la confianza de los mercados, primero con el conflicto con el campo y ahora con la estatización de las AFJP. Esto, sumado al contexto global que potencia la aversión al riesgo de activos de países emergentes, resulta en una combinación letal para los títulos de deuda argentina. Todas estas inquietudes también se reflejan en las tasas de retorno que son contracara del riesgo de los títulos. En el caso del BODEN 2012, por ejemplo, ya alcanzó 70% anual, por lo que los operadores ya asumen un default tácito al resultar imposible el pago de estas tasas. «Nadie quiere tomar riesgos en momentos en que el horizonte financiero no tiene miras de aclarar en el corto plazo, por eso se prefiere la liquidez a potenciales ganancias», comentó un operador.
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Los bonos cayeron 5% promedio. El Discount en pesos perdió 6,38% mientras que el Par en pesos lo hizo en 1,56%. Por el lado de los BODEN, el 2012 perdió 6% y el 2013 7%. Lo peor de la rueda fue el BODEN 2015, que derrapó 15%. El riesgo-país, índice que confecciona el banco JP Morgan y que mide la diferencia de tasa entre bonos del país con sus similares de Estados Unidos, cayó 44 unidades, a 1.799 puntos básicos.
El mercado de cambios también reflejó la creciente incertidumbre al incrementarse la demanda de la moneda norteamericana. Los inversores, al ver que el valor de sus activos derrapa como consecuencia de la debacle financiera, recurren al dólar como cobertura. En casas de cambio, la divisa trepaba a los $ 3,27 y $ 3,31 compra y venta respectivamente, mientras que en el mercado mayorista Forex-Mae la cotización al cierre fue $ 3,30.
El BCRA cambió ayer su modo de intervenir el mercado y operó «oculto», como se lo denomina en la jerga. Antes sólo ofrecía montos de gran magnitud y muy esporádicamente durante la rueda, por lo que resultaba fácil para los operadores distinguir cuándo se trataba del Central. En cambio, ayer sólo vendió de forma individual a cada comprador. De este modo, la entidad financiera busca esconder cuál fue el verdadero monto ofrecido. «Esto es muy común del gobierno, no quieren administrar la información de forma transparente. Igual podemos llegar a intuir que aproximadamente vendió más de u$s 100 millones», sostuvo un operador.
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