Otra tensa jornada se vivió ayer en el mercado, lo que obligó al Banco Central a vender casi 100 millones de dólares de las reservas para enfrentar la creciente demanda del público y de grandes inversores. El dólar libre finalizó firme y operado en 3,60 pesos (2,3% más que en el cierre anterior). El Central se vio obligado a modificar las bandas de intervención hasta llevarlas a $ 3,50 y sobre el final dejarlas en 3,42 pesos (+3,7%). Así acompañó la suba sostenida del dólar, que en algunas casas de cambio llegó a cotizar por encima de los 3,70 pesos. La creciente incertidumbre sobre cambios en el Banco Central marcó las expectativas. Fue así como el volumen de negocios prácticamente se triplicó respecto del lunes pasado y se repitieron las largas y tumultuosas colas en el microcentro, en bancos y casas de cambio. El Central vendió u$s 72 millones en el mercado mayorista y otros u$s 25 millones en ventas a pequeños ahorristas. Así y todo, la presión sobre el dólar siguió hasta el cierre de las operaciones y sólo aflojó en la plaza mayorista, que finalizó en 3,46 pesos. Los bonos cayeron hasta 10%. (Ver pág. 2 y panoramas Financiero y Bursátil.)
En las últimas dos jornadas, el Central inyectó 140 millones de dólares para frenar al dólar, que subió 4,3% (desde el viernes acumula una suba de 9,1%).
A diferencia de lo acontecido el lunes pasado, cuando el dólar trepaba posiciones, pero con un muy bajo volumen de negocios, ayer más que se triplicaron las operaciones en los bancos y casas de cambio.
«Fue un día de locos, no paramos un minuto. La gente compra y compra», exclamaba, con su último aliento, uno de los principales cambistas locales. En diálogo con este diario, sin ocultar su preocupación por lo ocurrido ayer, comentó que «a pesar de que el Central salió a vender a todos los precios, la demanda no aflojaba».
Dejá tu comentario