El argumento no es sensato. Es más, resulta casi ridículo. Lo que pasa es que ante la ausencia de hechos más palpables para explicar el porqué de la suba que experimentaron las acciones, muchos se inclinaron a aceptarlo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El argumento fue más o menos de esta manera: la ayuda del FMI al Brasil, a quienes más beneficia es a los bancos norteamericanos más expuestos al riesgo en ese país. La mejor prueba es que el JP Morgan (9,53%), el Citigroup (7,52%) y American Express (5,87%), fueron los tres papeles que más treparon entre los integrantes del Dow. Lamentablemente la idea no cierra. En primer lugar, si bien es cierto que el promedio industrial ganó un impresionante 3,03% al cerrar en 8.712,02 puntos y con esto marca la primera vez desde principios de mayo que registra tres ruedas consecutivas en suba, el S&P 500, el índice compuesto del NYSE y hasta el NASDAQ 100 (en todos estos casos el peso específico de las financieras es mucho menor) treparon por encima de este valor, lo que da por tierra con el argumento brasileño. Es más, la noticia del acuerdo se conoció al cierre del miércoles, y el mercado abrió ayer a la baja y no fue hasta pasada las 13 cuando realmente comenzó a ganar terreno. Esto significa que, de haber habido una noticia alcista, ésta se desarrolló luego de la media rueda, y que si bien puede haber tenido un efecto alcista sobre los bancos, en la práctica lo de Brasil fue seguido por una merma general del mercado accionario. Antes de pensar que el mercado norteamericano se puso a bailar al ritmo del samba, conviene recordar que seguimos con la misma incertidumbre que hace 24, 48 o 72 horas atrás y que el mercado, comportándose con una volatilidad fuera de lo "normal". Así que, cuidado. Informate más
Dejá tu comentario