El mundo converge al dólar y caen todos los mercados

Economía

Ayer se vivió en los mercados internacionales una corrida hacia el dólar. Los inversores buscaron refugio anticipando que será más brusca la suba de tasas en EE.UU. Aquí impactó fuerte: la Bolsa perdió 8,4%; y los títulos públicos, hasta 5%. El dólar se mantuvo en $ 2,94, pero sólo por una razón circunstancial: Repsol YPF salió a vender porque debe hacer frente al pago del Impuesto a las Ganancias. Está claro que llegó a su fin el contexto internacional favorable y, lamentablemente, Roberto Lavagna dejó escapar la oportunidad de renegociar la deuda a baja tasa. La incógnita pasa por Brasil, que ya tiene su riesgo-país en casi 800 puntos y sufrió fuertes caídas en la Bolsa. Se le complicará a Lula renovar los vencimientos de deuda en los próximos meses si se mantiene este clima negativo. El dólar llegó a 3,14 reales y -si repite alzas-en la Argentina puede superar los 3 pesos en el corto plazo. Los ingresos de divisas por la soja están amortiguando esa suba. Pero desde el gobierno no dejarán que el país pierda competitividad con Brasil. Por ello es que el dólar iría en paralelo en San Pablo y en Buenos Aires tarde o temprano. Hoy se esperaba cierta corrección por lo exagerado de la caída en algunas plazas, pero es evidente que el dólar vuelve a ser refugio en el mundo y, obviamente, aquí.

La Bolsa porteña tuvo ayer la peor caída de los últimos 13 meses al finalizar con una merma de 8,36%, la más fuerte desde el 28 de abril del año pasado. Las cotizaciones sufrieron una mezcla de factores internacionales negativos, pero también pesaron (en menor medida) algunas cuestiones locales.

El dólar, en tanto, se movió con altibajos. Arrancó con un fuerte incremento a $ 2,98 (incluso en algunas pizarras llegó a venderse a $ 3), pero más tarde retornó a $ 2,94, los mismos niveles de cierre del viernes pasado.
El fuerte ingreso de divisas por parte de los exportadores más una importante liquidación de Repsol YPF que pagará el Impuesto a las Ganancias en los próximos días ayudaron a equilibrar un mercado que venía con gran tendencia alcista. La suba del dólar coincidió con el dato conocido ayer de que el Banco Central que dirige Alfonso Prat-Gay aumentó las reservas a más de u$s 16.000 millones.

• Merval

Los títulos públicos no pudieron evitar la corriente vendedora y cerraron con pérdidas de hasta 5,50% en el caso de los emitidos después del default.

El índice Merval, que terminó muy por debajo de la barrera psicológica de los 1.000 puntos (a 921,72 puntos), sintió la seguidilla de caídas de las Bolsas en el mundo, que comenzó por Asia, continuó en Europa y desembocó finalmente en la Bolsa neoyorquina y en América latina (ver aparte). El resultado es que respecto del nivel histórico máximo que tocó el 21 de enero ya acumuló una caída de 28% (en poco más de cien días).

Estas pérdidas generalizadas se explicaron por el temor a una suba en las tasas de interés en los Estados Unidos, que podría producirse aún antes de lo anunciado. No son pocos los analistas que aseguran que este incremento podría desencadenarse en junio.

• Complicación

El escenario de tasas en alza podría complicar a Brasil, que precisa del acceso a los mercados para financiarse. Por eso, ayer sufrió una fuerte fuga de capitales, que se sintió tanto en la Bolsa como en la cotización del real, que sufrió una fuerte depreciación.

Esta vez fue el mercado brasileño el que terminó afectando a la Argentina, y el cimbronazo se hizo sentir con una fuerte corrección en la Bolsa, aunque con escaso volumen negociado.


El principal desplome en el mercado porteño lo sufrieron las acciones de Juan Minetti, que perdieron 12,03%, seguidas en orden de importancia por Transportadora de Gas del Sur y Banco Francés, que cayeron 10,87% y 10% respectivamente.

Otras bajas significativas pero menores a los dos dígitos se anotaron en los papeles de Grupo Galicia (-9,19%), Bansud (8,84%), Telecom (8,80%) y Molinos (8,57%).

También los títulos públicos sufrieron fuertes correcciones. Incluso fue más abrupta la caída de algunos bonos « posdefault» que aquellos que ingresarán en la reestructuración. Por ejemplo, el PRO6 (un bono de consolidación en pesos que ajusta por CER) perdió 5,69% y los más recientes BOGAR 2018 finalizaron con una pérdida de 4,55%.


No sólo existen factores internacionales para explicar la corrección de la Bolsa. En primer lugar, algunos inversores aprovechan para tomar ganancias luego de las fuertes subas que tuvieron los papeles locales desde principios de 2003 ( llegaron a acumular subas superiores a 100% en un año).

Pero también está pesando el efecto que la crisis energética puede tener sobre la economía y cómo continuará la renegociación de la deuda en un contexto más complicado del mercado de capitales. Justamente, se espera que las cifras de producción industrial de abril vengan con números más flojos que en los últimos meses, y no se descarta una caída respecto de los valores de marzo.
Esto, obviamente, genera un efecto negativo entre los operadores, que desinflan las expectativas sobre la evolución del mercado y de la economía en general.

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