En noviembre de 1992, el general Colin Powell, entonces jefe del Estado Mayor Conjunto norteamericano, afirmó que Estados Unidos estaba a favor de una ampliación de la OTAN a través del ingreso de más países. La declaración fue un apoyo al proyecto del gobierno de Carlos Menem de sumar a la Argentina a esa alianza militar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El jefe de las fuerzas armadas estadounidenses expresó esta opinión ante los integrantes de las comisiones de defensa de senadores y diputados en el segundo día de su visita oficial a la Argentina.
El 15 de febrero de 1990, la Argentina, bajo la presidencia de Menem, restableció las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña, suspendidas desde la Guerra de Malvinas, poniendo al mismo tiempo a resguardo nuestra soberanía en el Atlántico Sur a través de una fórmula de reserva. El 27 de octubre de 1998, el presidente de la Nación visitó el Reino Unido, viaje que creó el clima propicio para la reanudación de los vuelos a Malvinas desde nuestro territorio continental y los viajes de ciudadanos argentinos a las islas.
En julio de 1990 los presidentes de la Argentina y Brasil suscribieron el Acta de Buenos Aires que aceleró los plazos de la puesta en marcha del Mercado Común del Sur. En marzo de 1991, los presidentes de la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay firmaron el Tratado de Asunción que dio nacimiento al Mercosur como marco de integración de las economías de esos países en un solo espacio aduanero. Finalmente, en diciembre de 1994, se rubricó el Protocolo de Ouro Preto que dotó de personalidad jurídica internacional al Mercosur.
El 16 de diciembre de 1998, el Acuerdo sobre los Hielos Continentales fue firmado por los cancilleres de la Argentina y Chile cerrándose de este modo el último diferendo limítrofe con el hermano país.
El 15 de diciembre de 1995, en Madrid, la Argentina firmó junto con los demás estados miembros del Mercosur un Acuerdo Marco Interregional de Cooperación con la Comunidad Europea y sus estados miembros: Alemania, Gran Bretaña, Francia, España, Italia, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal, Finlandia, Suecia.
El 6 de octubre de 1998, Carlos Menem habló ante la Asamblea General del Fondo Monetario, en el contexto de severas dificultades en el funcionamiento del sistema financiero internacional producto de la crisis de México en 1995, del sudeste asiático en 1997 y Rusia en 1998, que generaban incluso críticas al mencionado organismo por falta de previsibilidad. Puso a la Argentina en esa oportunidad como ejemplo de una economía abierta, exitosa, capaz de cumplir simultáneamente con las severas recetas del Fondo, resistir las consecuencias -en tiempo casi real- de los países que no podían cumplirlas y producir un crecimiento extraordinario en la vida económica del país.
Como vemos, el mundo y los organismos multilaterales que regulan su gobernabilidad no son ni buenos ni malos en sí mismos. Simplemente son.
Por ello dependemos fundamentalmente de nuestra capacidad y pericia -como en los '90-para hacer transitar aún por los intersticios del orden mundial del siglo XXI, una Argentina con el grado posible de autonomía política, económica y social.
(*) Ex subsecretario de la Presidencia de la Nación. Dirigente PJ
Dejá tu comentario