A pesar de que, como en la jornada anterior, el volumen volvió a crecer un modesto 5% (en realidad 5,5%, ya que en el NYSE se realizaron operaciones con 1.192 millones de acciones y en el NASDAQ, 1.318 millones), por lo que sigue estando muy lejos de cualquier cosa parecida a la "normalidad". De todas formas esto no parece molestar a los "pocos" que están haciendo mercado y así el Promedio Industrial se anotó una nueva suba, esta vez 0,82% con lo que al cerrar en 10.181,74 puntos quedó en el máximo del último mes y medio (el NASDAQ ganó 1,3%, la mayor suba en tres semanas). Al momento de buscar alguna explicación a lo ocurrido, muchos se fijaron en el derrape de casi 4% que tuvo el precio del petróleo al cerrar en u$s 44 por barril, haciendo caso omiso de los confusos datos de la macro (mal las ventas de nuevas viviendas, bien los pedidos de bienes duraderos). Pero, cuidado. Si es cierto que la suba vino por un efecto "crudo", conviene ser extremadamente cautos. Es que si bien ya van cuatro ruedas sucesivas de baja, no hay que perder de vista que se están deshaciendo las posiciones de quienes se habían comprado, prácticamente con cualquier excusa. Esto sin menospreciar el efecto del incremento de los márgenes operativos que acaba de imponer el NYMEX, lo que fuerza a liquidar las posiciones más apalancadas. Si bien nadie sabe cuándo terminara este proceso, todavía no hemos retrocedido a valores previos al día 6 (se supone que la "locura" arrancó en u$s 40), lo que sugiere que, de darse algún hecho negativo, podríamos volver a la carrera alcista.
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